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                 Pedro Lopez Arnedo (Profesor de Historia del IES Margarita Salas)




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    24 Mar 2012 
    España en Democracia - Enrique Navarrete de las Morenas
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    PEDRO LOPEZ ARNEDO (PROFESOR DEL IES MARGARITA SALAS DE MAJADAHONDA)


    Admin · 1014 vistas · Escribir un comentario
    Categorías: Primera categoria
    24 Mar 2012 

    TEMA 16: LA ESPAÑA ACTUAL:

    1. La transición a la democracia. La Constitución de 1978. Principios constitucionales y desarrollo institucional. El estado de las autonomías y su evolución.

    2. Los gobiernos democráticos. Los desafíos del golpismo y del terrorismo. Cambios políticos, sociales y económicos. Cultura y mentalidades.

    3. La integración de España en Europa. España en la Unión Europea. El papel de España en el contexto internacional.

    1. La transición a la democracia. La Constitución de 1978. Principios constitucionales y desarrollo institucional. El estado de las autonomías y su evolución.

    La Transición (1976-1978) : el rey Juan Carlos I asumió la Jefatura del estado en noviembre de 1975 y tres años después, en diciembre de 1978, los españoles aprobaron una constitución democrática, estos tres años se conocen como “transición democrática” (algunos historiadores la prolongan hasta la primera victoria del PSOE de Felipe González, de 1982, tras el golpe de Estado de Tejero y Milans del Bosch), esta transición se realizó mediante el consenso, con enfrentamientos de las fuerzas políticas, con las primeras elecciones democráticas de junio de 1977 se legitimó, y a pesar de la crisis económica iniciada en 1973, de terrorismo (ETA,GRAPO,FRAP) y el golpismo militar.

    Otros factores de la transición: Franco esperaba que tras su muerte su régimen perdurara “atado y bien atado”, sin embargo la transición cortó esa voluntad. El impulso del rey Juan Carlos, la actitud favorable a la democracia de los sectores reformistas del régimen encabezados por Adolfo Suárez y la disposición al consenso por parte de la oposición contribuyeron al resultado final. Sin embargo, dos factores favorecieron la opción democrática: el modelo europeo (poseía estabilidad democrática, prosperidad económica, Estado del bienestar e integración europea), para los reformistas del régimen la integración en Europa representaba el reconocimiento internacional y el mantenimiento de una economía de mercado. La sociedad española del momento estaba satisfecha con los logros económicos de los últimos años, tenía poco interés en la política, no se hallaba identificada con los principios ideológicos del régimen de Franco y veía el modelo europeo como ejemplo de modernidad. Deseaba un cambio que condujera a una mayor libertad, aunque con temor ante los conflictos; en ambientes estudiantiles y obreros había sectores opuestos al régimen.

    Evolución política: el Rey, obró con prudencia, manteniendo en su puesto al presidente del gobierno: Carlos Arias Navarro, este nombró algunos ministros más aperturistas-como Fraga-, pero muchos españoles, acosados a veces por la crisis económica y por la falta de libertad, hacen huelgas laborales, manifestaciones de petición de amnistía para los presos políticos o de autonomía para Cataluña y otras regiones. Algunas fuerzas políticas habían constituido en 1974 la Junta Democrática de España, aglutinada en torno al Partido Comunista. Las fuerzas políticas que no se integraron en aquella crearon en 1975 la Plataforma de Convergencia Democrática, llegando ambas organizaciones a un acuerdo poco antes de la muerte del general Franco, que originó lo que se conoció como Platajunta. El talante de Arias Navarro y su gobierno no convence a nadie, aparece como insuficiente, por lo que se lleva a un cambio de estrategia: una ruptura controlada respecto al anterior régimen, pero realizada utilizando los mecanismos legales existentes. Adolfo Suárez es nombrado jefe del gobierno y el primer paso es la aprobación por las Cortes de una Ley para la Reforma Política , que posteriormente fue sometida a referéndum popular. Se iniciaba así un período constituyente en el que la forma vigente del gobierno era aceptada sin discusión como un hecho consumado. Esta ley fue una medida puente que permitió el paso de la legalidad franquista a la legalidad democrática. Mientras tanto, se incrementa la violencia terrorista, con acciones casi diarias de asesinatos y secuestros protagonizados por ETA, GRAPO y FRAP. Y en enero de 1977 pistoleros derechistas asesinaron en Madrid a varios abogados laboralistas vinculados al PCE en la matanza de Atocha, no obstante en abril, el gobierno de Suárez, legalizó el Partido Comunista, a pesar de la oposición de una parte del ejército.

     Mediante un decreto-ley se convocan elecciones generales a Cortes constituyentes: se establece el bicameralismo, un sistema de representación de proporcionalidad corregida, la provincia como circunscripción electoral, la financiación de la campaña electoral, etc. El 15 de Junio de 1977 se llevaron a cabo las primeras elecciones democráticas desde 1936, formando gobierno la UCD de acuerdo con los resultados electorales. Las nuevas Cortes, legislativas y constituyentes a la vez, aprobaron una Constitución nueva que fue sometida a referéndum popular en diciembre de 1978 , y fue aprobada por el 87,87% de los votos emitidos (58,97 %), abstención alta, a pesar que la mayoría de edad se había establecido a los 18 años. La democracia adquiría su legitimación. El largo proceso constituyente dio como resultado una constitución no partidista que pudo ser aceptada por la mayoría del país. Es un texto rígido e incompleto, puesto que debía ser desarrollado por leyes orgánicas, y en el que había fuertes influencias de otras constituciones, como la de 1931, fundamentalmente en la regulación de las autonomías, la alemana en lo relativo al Estado Social y Democrático de Derecho y el mecanismo que garantiza la estabilidad gubernamental; la portuguesa, la francesa y los estados nórdicos. Con sus 169 artículos es la más larga de la historia constitucional española, a excepción de la de Cádiz de 1812, e incluye más materias que otros textos anteriores. Su vaguedad y la necesidad de concretizar sus disposiciones en leyes orgánicas posteriores, permite la gobernación del Estado por fuerzas políticas de diferente ideología, lo que la asemeja al texto canovista de 1876. Hay una comisión parlamentaria que la redacta por consenso, donde la corona juega un papel casi simbólico y la iniciativa política corresponde al presidente del gobierno que debe contar con la confianza del parlamento. Las Cortes se dividen en Congreso de los Diputados y Senado (teniendo mayor importancia política el Congreso, que incluso puede forzar la dimisión del presidente, mediante una cuestión de confianza), el modelo económico es el de una economía de mercado y los principios de un Estado del Bienestar, también se aprueba el Estado de las Autonomías.

    La crisis económica llevará a un acuerdo de consenso que servirá para iniciar una política de reajuste apoyado por la oposición (comienza a reducirse la tasa de inflación), son los acuerdos o pactos de la Moncloa firmados en octubre de 1977.

    Principios constitucionales y desarrollo institucional:El proyecto fue redactado por una comisión integrada por 3 representantes de UCD (Miguel Herrero, Jose P. Pérez Llorca, Gabriel Cisneros), uno del PSOE (Gregorio Peces Barba), uno del PCE (Jordi Solé Tura), uno de CiU (Miguel Roca) y uno de AP (Manuel Fraga). Tras 16 meses de discusiones se redactó una Constitución que recogía las aspiraciones más importantes de todos los grupos políticos. Aprobada por ambas cámaras y sometida a referéndum el 6 de diciembre de 1978, fue sancionada por el rey y entró en vigor el 29 de diciembre de 1978.

     La Constitución define a España como un Estado social y democrático y de derecho. Se garantiza la participación de los ciudadanos a través de representantes libremente elegidos. Se afirma la obligación del Estado a  promover el bienestar colectivo.En el Título primero se da una amplia declaración de derechos y libertades individuales: abolición de la pena de muerte, derecho a la integridad física, derecho a la seguridad, a la educación, a la Seguridad Social, libertad religiosa, de expresión, de pensamiento, de reunión y manifestación y deber de mantener el Estado.Se crea la figura del Defensor del Pueblo.

     Se definía el sistema político como una monarquía parlamentaria en la que el rey, como Jefe del Estado, Arbitra entre las diferentes instituciones, pero carece de poder ejecutivo. El cargo es vitalicio y hereditario. Sanciona las leyes aprobadas en las Cortes y tiene el mando supremo de las Fuerzas Armadas.

      Se establece el principio de la división de poderes:

     Legislativo en las Cortes: Congreso de Diputados y Senado (bicameral), elegido por sufragio universal, directo y secreto, para un periodo de 4 años. Y son expresión de la soberanía popular. Y han de legislar de acuerdo con las previsiones constitucionales. El sistema para elegir a los diputados es el de proporcionalidad corregida-Sistema D’Hondt: para saber más pincha en este enlace):

    Cuando no hay actividad parlamentaria existe un organismo de continuidad: la Diputación Permanente de las Cortes Generales.

     Ejecutivo en el gobierno, integrado por el Presidente, elegido por el Congreso de Diputados, los vicepresidentes y los ministros (está regulado en los Títulos IV y V de la Constitución. Al gobierno le compete la dirección de la política interior y exterior, la defensa y la administración, y tiene capacidad reglamentaria para desarrollar las leyes, para lo que cuenta con el Consejo de Estado como órgano asesor.

     Judicial en jueces y magistrados, coordinados en última instancia por el Tribunal Supremo, con jurisdicción en toda España (la justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey), la independencia de la justicia se ha institucionalizado mediante la creación del Consejo General del Poder Judicial como fórmula de autogobierno. La actuación de la justicia ha de acomodarse a los criterios de unidad jurisdiccional, publicidad, oralidad y gratuidad.

                    Se crea el Tribunal Constitucional para determinar si las normas acordadas por el Parlamento, Gobierno o Parlamentos y Gobiernos Autónomos se ajustan a la Constitución.

                    Se descentraliza el Estado al contemplarse la posibilidad de que las regiones y nacionalidades puedan optar por convertirse en comunidades autónomas.

     La forma del Estado es la Monarquía parlamentaria, quiere decirse que el poder ejecutivo es ejercido por un gobierno responsable ante las Cortes, que es el organismo que hace las leyes. De esta manera, los auténticos poderes son el gobierno y los jueces, en tanto que el rey es una figura honorífica. La soberanía nacional reside en el pueblo, con lo que el monarca es titular de la Corona, y es el titular de un órgano del Estado y tiene las prerrogativas que la Constitución le confiere (simbólica, arbitral y moderadora entre otras).

     En la Constitución de 1978 se crean dos organismos permanentes que dependen directamente de las Cortes Generales, y que son el defensor del Pueblo y el Tribunal de Cuentas (que fiscaliza las cuentas y la gestión económica del Estado).

    Otros derechos constitucionales son: derechos individuales(a la vida, a la integridad física y moral, de conciencia, de libertad y secreto de las comunicaciones, inviolabilidad del domicilio o de residencia y circulación), derechos económicos (propiedad privada y de herencia, economía de libre mercado, derecho de huelga, libre circulación de bienes y capitales, libertad de empresa etc.), libertad religiosa, derecho a la educación y libertad de enseñanza-enseñanza libre y gratuita: qué debe ser enseñado y quién puede enseñar, derechos de reunión y asociación, derecho al trabajo remunerado y sindicación y a la protección de la familia.

    El Estado de las Autonomías  y su evolución: En la primera mitad de 1978, 13 decretos leyes establecieron el mapa autonómico, completado cuando Cantabria, La Rioja y Madrid optaron por formar regiones propias (Navarra ya tenía autonomía previa).

       En octubre de 1979 fueron aprobados los estatutos vasco y catalán. En las elecciones a los parlamentos autónomos vencieron los partidos nacionalistas: Garaicoechea fue investido Lehendakari en el País Vasco y Jordi Pujol, Presidente de la Generalitat en Cataluña.

        En meses sucesivos se aprobaron el resto de estatutos de autonomía y se comenzaron a elegir sus órganos de gobierno (el tercero fue el Gallego), el derecho a la autonomía está regulado en el Título VIII de la Constitución, y hay algunas características generales que señalar en este proceso: las provincias no desaparecen y no hay un único modelo organizativo de las comunidades autónomas y se diferencian las de tradición histórica (Cataluña, País Vasco y Galicia) y el resto de las que pudieran llegar a constituirse, las cuales, a su vez, podían asumir inmediatamente sus estatutos-artículo 151 de la Constitución- o bien hacerlo de forma más lenta y retardada-artículo 143 de la Constitución-.

        La organización territorial autonómica supuso el fin del centralismo histórico. La principal consecuencia fue la aparición de múltiples centros de poder, pues la Constitución propugna que España está integrada por diversas nacionalidades y regiones, con capacidad para tomar decisiones políticas.

         En los respectivos estatutos de autonomía se especifica la organización de cada una y se definen las instituciones de autogobierno: Asamblea legislativa, Consejo de Gobierno, Presidencia de la Comunidad y Tribunal Superior de Justicia. También se regulan las materias y competencias del gobierno central y autonómico, reservándose el primero los asuntos internacionales, la defensa del territorio, el sistema fiscal y la ordenación general de la economía. El resto de áreas competenciales, incluso la policía (mossos d’esquadra y ertzaintza), recae en las comunidades autónomas.

       Las autonomías disponen de sus propios recursos procedentes de los impuestos cedidos por el Estado central. En la actualidad existen 17 autonomías y 2 ciudades autónomas. Para salvaguardar el principio de solidaridad, la Constitución establece un Fondo de Compensación económica destinado a corregir y neutralizar las desigualdades regionales.

    2. Los gobiernos democráticos. Los desafíos del golpismo y del terrorismo. Cambios políticos, sociales y económicos. Cultura y mentalidades:

    EL PRIMER GOBIERNO DE UCD: ADOLFO SUÁREZ: Aprobada la Constitución, se convocan elecciones generales, venciendo de nuevo la UCD de Suárez con 168 escaños. Esta nueva etapa de gobierno estuvo afectada por:

     La escalada terrorista. ETA intensificó su actividad para que el gobierno aceptara el programa para la independencia de Euskadi, elaborado por KAS (Koordinadora Abertzale Sozialista), complementado por la acción política de Herri Batasuna, que obtuvo en 1980 más del 15% de los votos en las elecciones autonómicas vascas. A ETA se sumarían el FRAP, que desaparecería al final de la década y el GRAPO, de poco claros principios de actuación.

     La amenaza de golpismo en las Fuerzas Armadas. La vía reformista hacia la democracia no había prevista ninguna depuración de la administración, ni de las fuerzas de orden público ni del ejército, por ello los sectores nostálgicos del franquismo creían que conservaban el control de los aparatos del Estado. Por otro lado, la jerarquía militar, que se había sentido traicionada por Suárez cuando legalizó el Partido Comunista, había impedido que se concediera amnistía a los militares de la UMD y presionado para que no se quitara la pena de muerte del Código de Justicia Militar, entre otras cosas. Suárez había nombrado vicepresidente para asuntos de la defensa a Gutiérrez Mellado para controlar el descontento militar. Sin embargo, los rumores de golpe militar continuaron. En noviembre de 1978 fue desarticulada la Operación Galaxia, que pretendía secuestrar al gobierno en el palacio de la Moncloa y colocar en su lugar una Junta Militar.

     Desde el primer momento Suárez estuvo sometido a un fuerte desgaste, incrementado por el proceso autonómico. A principios de 1980 ralentizó la descentralización del país y acordó proponer la vía del artículo 143 de la Constitución como vía lenta de acceso a la autonomía, dejando el artículo 151, la vía rápida solo para las comunidades históricas, suscitando el recelo del resto.

    Por otro lado, concluido el consenso, el PSOE acentuó su oposición, presentando una moción de censura en mayo de 1980, que no prosperó por tan solo 14 votos.

    Por si esto fuera poco, Suárez debió de hacer frente a la progresiva desintegración de su propio partido en el que la falta de unidad quedó de manifiesto cuando se abordaron algunos asuntos controvertidos como el divorcio, la reforma fiscal y el autonomismo. Su liderazgo fue puesto en entredicho por los llamados barones: Fernández Ordóñez (socialdemócrata), Álvarez de Miranda (democristiano) y Garrigues Walker (liberal).

    A finales de enero de 1981 Suárez presenta la dimisión. Poco después, los reyes son increpados por Batasuna en su visita a la Casa de Juntas de Guernika. Ante estos hechos, los golpistas reaccionan. El 23 de febrero de 1981, mientras tenía lugar el debate de investidura del sucesor de Suárez, Calvo Sotelo, el teniente coronel Tejero ocupa el Congreso y secuestra a los diputados. Milans del Bosch decreta en Valencia el estado de excepción y se vive una situación de máxima tensión en todos los cuarteles. La intervención del rey fue decisiva para que, durante la madrugada, se volviera paulatinamente a la normalidad.

     EL GOBIERNO DE CALVO SOTELO: El fracaso del golpe revitalizó la democracia. Dos días después se celebraban multitudinarias manifestaciones en defensa del orden constitucional y Leopoldo Calvo Sotelo era investido como nuevo Presidente de Gobierno. Se recobra el consenso, pactándose el Acuerdo Nacional de Empleo (junio de 1981) y la LOAPA (Ley Orgánica de la Armonización del Proceso Autonómico).

         No obstante, las discrepancias volvieron con la decisión del gobierno de incorporar a España a la OTAN (1982) sin ser sometido a referéndum.

         A esto se sumó el impacto de una nueva recesión económica, con un crecimiento del PIB inferior al 1% entre 1978 y 1982, déficit de la balanza de pagos y aumento del paro (1982: 2 millones).

        La situación de Calvo Sotelo se hizo insostenible cuando se inicia la desintegración de UCD: Fernández Ordóñez y su grupo abandonan el partido, Landelino Lavilla reemplaza a Calvo Sotelo en la Presidencia de UCD y Suárez lo abandona para fundar el CDS.

        Tras varias remodelaciones de gobierno, Calvo Sotelo disuelve las Cortes en agosto de 1982 y convocó elecciones anticipadas para octubre de ese mismo año, en las que el PSOE obtuvo mayoría absoluta, dando lugar a una fase de normalidad en la democracia española.

     LOS PRIMEROS GOBIERNOS SOCIALISTAS (1982-1992).

    En las elecciones de octubre de 1982, el PSOE obtuvo 202 escaños (mayoría absoluta), lo que le permitió afrontar la transformación de la sociedad tal y como había prometido durante la campaña electoral.

    La amplia victoria (la mayor de un partido hasta la fecha) tuvo varios factores que lo explican:

     La moderación programática tras el abandono del marxismo en el congreso extraordinario de 1979.

     La crítica situación de la democracia española tras el 23-F.

     La falta de oposición efectiva: disgregación de UCD, crisis de identidad en AP y desgaste del PCE.

    a)      El ajuste económico.El acceso al poder del PSOE coincidió cuando la recesión económica, iniciada en 1973, llegaba a su fin, si bien España estaba todavía en plena crisis, pues no se había hecho el ajuste necesario. Entre 1983 y 1985, con Boyer en Economía y Solchaga en Industria, se puso en práctica una política de ajuste de carácter socio-liberal:

     Reconversión industrial dirigida sobre todo a las empresas del INI claramente deficitarias. Se crean los Fondos de Promoción de Empleo y las Zonas de Urgente Reindustrialización para paliar el cierre de Altos Hornos del Mediterráneo, la reestructuración de ENSIDESA, la reducción de un 50% del sector naval y la venta de SEAT a Volkswagen, entre otras actuaciones igual de drásticas. En este contexto tuvo lugar la expropiación del holding RUMASA en febrero de 1983.

     Reforma fiscal, primándose por primera vez los impuestos directos sobre los indirectos. El aumento de los ingresos se destinó en buena medida a la consecución de la sociedad del bienestar.

     Política de empleo para intentar combatir las altas tasas de paro (16% de la población activa, de las más altas de Europa): se flexibilizó el mercado laboral, aumentando los contratos temporales, pero apenas se consiguió reducir el paro por la llegada a la edad laboral de los nacidos en los 60 y la incorporación de la mujer al trabajo fuera de casa.

                    Desde 1986 las medidas de ajuste comienzan a dar frutos, produciéndose una produciéndose una reactivación económica, también apoyada en:

     La incorporación de España a la CEE y la masiva entrada de inversión extranjera (60 billones de dólares en este periodo), así como la reestructuración del sector financiero.

     La contención de la conflictividad obrera y salarial, aceptada por los sindicatos a cambio de que aumentara el gasto público y los trabajadores obtuvieran una mayor participación en los beneficios empresariales.

     La negativa del gobierno a aceptar las reivindicaciones sindicales supuso la primera crisis del PSOE en el gobierno: la huelga general de 14 de diciembre de 1988, que supuso la ruptura con el sindicato hermano UGT, dirigido por Nicolás Redondo.

    b)      La actuación en política interior.

    Durante esta primera década los gobiernos socialistas buscaron el acuerdo con los interlocutores sociales en asuntos como la legalización del aborto (evitando su total despenalización, para no romper con los sectores conservadores) o la reforma de la educación para acercarla a la europea (Ley de Reforma Universitaria de 1983, la LODE de 1985 y la LOGSE de 1990), no sin cierta contestación de estudiantes y profesores y la sustitución de Maravall por Javier Solana.Con Narcís Serra en Defensa, se procedió a la Reforma de las Fuerzas Armadas y su sujeción al poder civil.

    También tuvieron como objetivo la consecución del Estado del Bienestar, aumentando el gasto público en 4,1 puntos del PIB, empleado en la ampliación de la cobertura sanitaria (ley General de Sanidad, 1986) a todos los ciudadanos; se universalizó el cobro de las pensiones con el fin de reducir la desigualdad social (Ley de Pensiones Contributivas de 1990); se extendió la enseñanza obligatoria hasta los 16 años y se reestructuró la titulación universitaria y se aumentó en un 50% la inversión en obras públicas: duplicación de la red de autopistas y mejora de las infraestructuras de Barcelona y Sevilla con ocasión de los Juegos Olímpicos y la Exposición Universal de 1992.En materia autonómica, en 1983 se aprobaron los últimos estatutos de autonomía: Extremadura, Illes Balears, Madrid y Castilla-León.En política terrorista no se consiguió acabar con la capacidad operativa de ETA, pero se sentaron las bases con el Pacto de Ajuria Enea (1988), firmado por todas las fuerzas políticas vascas a excepción de HB, para aislar a los terroristas. No obstante, se intentaron todos los medios para acabar con el problema: reinserción de etarras, conversaciones de Argel, solicitud de colaboración de Francia… Entre 1983 y 1987 actuaron los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), que asesinaron a personas vinculadas con ETA.

    c)       La entrada en la CEE y la OTAN.

    En 1977, Suárez había presentado la solicitud de adhesión a la CEE (Comunidad Económica Europea), iniciándose las negociaciones que estuvieron estancadas dos años por las reticencias francesas hacia la agricultura española. Tras la victoria socialista, en 1985 se alcanzaron los acuerdos definitivos y España, al tiempo que Portugal, pasó a ser miembro de la CEE (luego Unión Europea tras el Tratado de Maastricht de 1992) el 1 de enero de 1986.En cuanto a la OTAN, cuando en 1981 se tuvieron que revisar los acuerdos bilaterales con EE.UU. UCD y AP creyeron conveniente integrar a España en la OTAN (Organización para el Tratado del Atlántico Norte). Tanto el PSOE como el resto de partidos de izquierdas se opusieron. Calvo Sotelo decidió la incorporación para estabilizar la situación interna del ejército español y para acercarse a la CEE. En marzo de 1982, las Cortes aprobaron la entrada, pero en la campaña electoral subsiguiente, los socialistas prometieron someter a referéndum tan decisión.

    Hasta 1986 no plantearon el referéndum, siendo España ya miembro de la CEE. El PSOE hizo campaña a favor del sí y el resultado fue afirmativo con un 52,5% de los votos.

     LOS ÚLTIMOS GOBIERNOS DE FELIPE GONZÁLEZ.

    1992 fue el año de la plenitud del socialismo en el gobierno, merced a los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, que permitieron a la nueva España democrática obtener un amplio reconocimiento internacional.

    Sin embargo, ese año supone el inicio de un cambio político progresivo en la opinión pública, debido a cuatro motivos:

     Una nueva recesión económica: Iniciada en 1991, hasta 1994 se perdieron casi un millón de empleos, alcanzando la tasa de paro cerca del 25%. Por otro lado, la incorporación al Sistema Monetario Europeo hizo que la peseta tuviera que devaluarse en un tercio respecto al marco alemán.

    Se intentó paliar la situación con un aumento del gasto público (el 47,5% del PIB en 1993), pero pronto, el reto de convergencia económica de Maastricht, le hizo reducirlo, entrando en contradicción con las necesidades de la enorme cantidad de parados que había en aquel momento.

    La principal consecuencia: por primera vez, en 1994, el PSOE es derrotado en unas elecciones generales, las convocadas para el Parlamento europeo.

     ▪ Los escándalos de corrupción: El primero en ver la luz fue el del hermano del vicepresidente Alfonso Guerra, Juan, en 1990. En 1991 se hace público el caso FILESA, una entidad destinada a financiar ilegalmente al partido. En 1992, el gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, fue acusado de fraude fiscal y de ofrecer información confidencial a diversas personalidades sobre determinados valores bursátiles.

    En 1993 Mario Conde fue destituido de la presidencia de BANESTO por malversación de fondos. En 1994, el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, se fuga del país tras descubrirse la apropiación de los fondos reservados y el cobro de comisiones ilegales. Ese mismo año se retomó el caso GAL, surgiendo evidencias del papel del ministro del Interior, José Barrionuevo y otros altos cargos, en la dirección de la guerra sucia contra ETA, paralelamente salieron a la luz los papeles del CESID y el asunto de las escuchas ilegales a políticos, periodistas, empresarios y al propio rey.

      ▪ La reorganización de la oposición: Alianza Popular, que había recogido los elementos residuales del franquismo, recibió una buena parte de los sectores democristianos y liberales al desaparecer UCD. Posteriormente, la sustitución de su fundador, Manuel Fraga, por Hernández Mancha, al frente del partido y el cambio en la denominación a Partido Popular en 1989, culminó en el IIº Congreso del nuevo partido (1990) con el nombramiento de José María Aznar como nuevo líder del partido.

    A la izquierda del PSOE, tras el fracasado liderazgo de Santiago Carrillo en el PCE, ya en 1986 se forma una coalición electoral, Izquierda Unida, que integra sectores alternativos de izquierdas junto al movimiento ecologista. El nuevo líder será el nuevo secretario del PCE, Julio Anguita, que entre 1988 y 1998 mantuvo junto al PP una pinza tenaz contra la política socioeconómica del PSOE.

       ▪ El acoso mediático: El PSOE recibió durísimos ataques de algunos medios de comunicación, ajenos a la órbita socialista, y enfrentados, política y personalmente, con algunos de los líderes socialistas. La difusión de los escándalos de corrupción dio crédito a determinados periódicos (Diario 16, luego El Mundo) y cadenas de radio (COPE, Antena 3) que, en algún caso, acabaron vinculando sus denuncias a los intereses del exbanquero Mario Conde. Su acción se desarrolló en sintonía con la oposición parlamentaria, como si se tratara de una planificada “estrategia de crispación”, tendente a crear un clima que obligara a los socialistas a abandonar el poder.

     EL ACCESO AL GOBIERNO DEL PP.Las elecciones de 1994 supusieron la cuarta victoria consecutiva del PSOE, pero sin mayoría absoluta, con el 38,7% de los votos, frente al 34,7% del PP. Felipe González, para asegurar la gobernabilidad del país, hubo de pactar con los nacionalistas vascos y catalanes diversos aspectos, sobre todo en materia económica para entrar en Maastricht, aplicando medidas de control del gasto público, si bien, para amortiguar las protestas de los trabajadores, se firmó el Pacto de Toledo (1995) que garantizaba la estabilidad de las pensiones.

    A cambio del apoyo político, los nacionalistas catalanes obtuvieron concesiones, como la cesión del 15% del IRPF y una mayor profundización del proceso de descentralización autonómica, resultando un factor más, el supuesto agravio a la solidaridad interregional y a la integridad territorial de España, de malestar contra el PSOE.

    En esos años de descomposición del gobierno de Felipe González, el PP venció en las elecciones europeas de 1994 con el 40% de los votos y en las municipales de 1995, con el 35%. Por fin, en las elecciones generales de marzo de 1996, superó al PSOE por tan solo 300.000 votos (38,8% por el 37,4%). Ante esta situación, el nuevo presidente del gobierno, José María Aznar, reconsideró su actitud beligerante y crítica contra los nacionalistas al tener que apoyarse en el PNV y CiU para conseguir la investidura.

    Aznar comenzó su legislatura concediendo el 30% del IRPF a las comunidades autónomas y un amplio programa de privatizaciones de las empresas públicas (REPSOL, ENDESA, TELEFÓNICA, TABACALERA…, en las cuales el gobierno se reservó la “acción de oro”, manteniendo la posibilidad de influir en los consejos de administración) y poniendo fin a los monopolios aún existentes (CAMPSA, TELEFÓNICA, TABACALERA), con el objetivo fijado por Bruselas (sede de la CEE) para lograr acceder a la moneda única que pedía un déficit público inferior al 3% y reducir la inflación.

    Con estas medidas, desde 1996 comenzó una cierta recuperación económica, reduciéndose moderadamente el paro. A finales de 1997 España entra en la estructura militar de la OTAN.

    Sintiéndose fuerte, Aznar mantuvo conversaciones de paz con ETA entre 1998 y 1999, que no concluyeron por la enorme distancia existente entre los modelos propuestos por uno y por otro. A partir de ese momento, el gobierno del PP inició una política de acoso a la izquierda abertzale, apuntando al desmantelamiento político, social y económico de las bases de ETA.

    En 2.000 el Partido Popular obtuvo mayoría absoluta gracias al impulso de la evidente mejora económica y la desorganización del PSOE que tras elegir a Borrell en sustitución de Felipe González, al final presentó a Almunia en las elecciones, con un mal resultado. La victoria de José Luis Rodríguez Zapatero en las primarias socialistas frente a Bono, le permitió conseguir un candidato sólido y respaldado con vistas a la cita electoral de 2.004.

     CAMBIOS SOCIALES Y ECONÓMICOS.

        En el plano puramente social destaca la disminución de la natalidad (1,16 hijos por mujer en  1996) y el envejecimiento progresivo de la población, el acceso al divorcio o al aborto (en determinadas condiciones), la reforma del ejército (encaminado a su definitiva profesionalización), la positiva modernización de las infraestructuras (autovías, autopistas, AVE), la creciente demanda de educación y sanidad, la flexibilización laboral, el predominio del sector terciario y el aumento de las clases medias. Como aspectos negativos, la corrupción, la llamada “cultura del pelotazo”, la desaparición del empleo estable, el mantenimiento de elevadas tasas de paro y, sobre todo, la falta de cambios estructurales en profundidad en el ámbito económico, cuyo crecimiento se basó casi exclusivamente en el turismo y la construcción.

    En el ámbito económico el cambio más importante, sin lugar a dudas, fue la “liberalización de la economía” que afectó negativamente a tres sectores tradicionales como la siderometalurgia (con la práctica desaparición de los altos hornos españoles), el textil (las industrias de este sector están deslocalizadas en zonas de mano de obra más barata) y la industria agroalimentaria (buena parte en manos de multinacionales extranjeras, especialmente el sector olivarero). En segundo lugar habría que mencionar el desmantelamiento de las empresas públicas y el fin aparente de algunos monopolios (en la práctica, tanto RENFE como TABACALERA siguen siendo monopolios). En tercer lugar la reforma fiscal, con el objetivo de aumentar la eficacia de la recaudación de impuestos (IRPF, IVA…) y acabar con el fraude. Y, finalmente, en cuarto lugar, la reforma financiera, empezando por la agrupación de las diferentes entidades bancarias estatales (Banco Exterior de España, Banco Hipotecario, Banco de Crédito Local, Caja Postal e Instituto de Crédito Oficial) en un gran banco público, ARGENTARIA. A rebufo de esta actuación el Banco Central y el Hispano se fusionan y así, con la realizada en 1988 por los bancos de Bilbao y Vizcaya, se consolidan tres grandes grupos bancarios: BBV, ARGENTARIA y BCH (Central-Hispano), manteniéndose dos medianos, BANESTO y Santander y otros más pequeños, pero saneados como el Popular. En 1996, el nuevo gobierno del Partido Popular privatiza Argentaria, que se uniría al BBV y el Santander haría lo mismo con el BCH, absorbiendo más adelante a Banesto tras la intervención del Banco de España por el asunto Mario Conde. De forma paralela se inicia una reconversión tímida de las cajas de ahorro.

     CULTURA Y MENTALIDADES.

        En el campo educativo, la escolaridad obligatoria pasó de los 14 a los 16 años, eliminándose el desfase entre la edad escolar anterior (14 años) y la edad laboral (16 años) a través de dos leyes, la LODE y la LOGSE. El salto universitario se acortó: si en 1977 el 15% de la población cursaba estudios medios o superiores, veinte años después superaba el 50%.

    Por otro lado, el acceso a la sociedad del bienestar acentuó el consumismo y la llamada “cultura del ocio”, sin embargo y, como contraste, se produjeron bolsas de miseria (Cuarto Mundo) con jubilados de pensiones bajas, parados de larga duración e inmigrantes.

    La escolarización obligatoria vino acompañada de un programa de igualdad entre los sexos, elevándose los porcentajes de población escolar y laboral femenina, aunque no se ha logrado superar del todo la desigualdad (salarios más bajos, escasa presencia de la mujer en altos cargos, dificultades para acceder al mundo laboral).

    Paralelamente y, como expresa la Constitución, la sociedad se secularizó progresivamente, dejando de ser la religiosidad una imposición social al pasar al ámbito privado. También ha crecido el interés hacia los problemas globales como la convivencia interracial, la solidaridad con los países en conflicto del Tercer Mundo, los constantes intercambios culturales, la inmigración y las consecuencias del desarrollo económico no sostenible (ecologismo).

    En el ámbito cultural, merece destacarse el papel realizado por los sectores intelectuales en el impulso democrático en todos los ámbitos: manifestaciones, exposiciones, obras literarias y cinematográficas. La expansión económica vino acompañada de un fenómeno de acceso de masas a la cultura a través de la construcción o remodelación de grandes centros como el Reina Sofía, El Prado, el Guggenheim y la puesta en marcha de exposiciones antológicas, alcanzando al resto de países del entorno.

     

    3. La integración de España en Europa. España en la Unión Europea. El papel de España en el contexto internacional:

     


     La integración en Europa

     

         El proceso de incorporación de España a la CEE fue largo. En 1962 se solicitó pero nos fue denegado por no ser España un país democrático. En 1970 se firma con la CEE un acuerdo preferencial, por el cual se intercambiaban ventajas comerciales. Restablecida la democracia y tras las primera elecciones generales se iniciaron las conversaciones para la integración plena que duraron entre 1977 y 1985. Mientras tanto, España era admitida en el Consejo de Europa (1978) y, poco después, el español Marcelino Oreja Aguirre era elegido Secretario General de dicho Consejo. La integración se hizo efectiva el 1 de enero de 1986 y, aunque hubo apresuramiento, en general fue favorable a España, pero también agudizó algunos problemas de nuestra economía, sobre todo en los aspectos agrario, pesquero e industrial. En 1987 entra en vigor el Acta Única cuyos fines eran la intensificación de la cooperación política, la libre circul

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    17 Mar 2012 
    La Dictadura Franquista
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    Historia El Franquismo
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    PEDRO LOPEZ ARNEDO (Profesor de Historia- IES Margarita Salas)






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    17 Mar 2012 


    TEMA 15: LA DICTADURA FRANQUISTA.



    1. La creación del Estado
    franquista: fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Evolución política y
    coyuntura exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio.



    2. La consolidación del
    régimen. Las transformaciones económicas. De la autarquía al desarrollismo. Los
    cambios sociales.



    3. Elementos de cambio en la
    etapa final del franquismo. La oposición al régimen. Evolución de las
    mentalidades. La cultura.



    ------------------------------------------



    1.
    La creación del Estado franquista:
    fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Evolución política y coyuntura
    exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio
    :



    Los
    militares que se sublevaron en julio de 1936 lo hicieron con un propósito contrarrevolucionario:
    impedir una revolución social y erradicar todos los factores políticos,
    sociales y culturales que habían llevado a la aparición de la amenaza
    revolucionaria. No se trataba sólo de destruir a las fuerzas de izquierda, sino
    de anular las libertades básicas que les habían permitido desarrollarse. Esto
    suponía romper con el Estado liberal fundado en el siglo XIX y los atisbos
    democráticos de la II República para crear un Estado nuevo, basados en lo que
    en Europa se llamaba movimientos fascistas y que en España estaba representado
    por Falange Española. Uno de estos rasgos era el principio de caudillaje, por
    lo que se concentraron todos los poderes en la persona de un caudillo, que en
    este caso era Franco, elegido por sus compañeros de armas en septiembre de
    1936. Otro rasgo fascista es el partido único, para ello Franco creó con el
    decreto de unificación de 1937 FET y de las JONS, aunque este grupo político
    fue sólo instrumentalizado por el general franco y nunca tuvo la influencia que
    estos partidos tuvieron en la Italia Fascista o la Alemania Nazi. En la
    configuración del nuevo Estado influyeron, también, las corrientes católicas
    antiliberales, el componente católico fue siempre esencial en el régimen
    (nacionalcatolicismo), aunque a partir de los años sesenta el catolicismo
    español comenzó a renovarse, alejándose de los principios políticos
    autoritarios, también se alejó del franquismo.



    El régimen también tenía su origen en un
    alzamiento militar, por lo que franco dio siempre un papel político fundamental
    al ejército. Pero fue siempre una dictadura personal que incluía o no en el
    gobierno a grupos conocidos como familias: la familia falangista, la familia
    militar, la familia católica (en los años sesenta los tecnócratas del Opus), la
    familia tradicionalista y monárquicos moderados.



     El origen de la dictadura fue la Junta de
    Defensa Nacional que, establecida en Burgos, presidió el general Cabanellas y
    que desde el 1 de octubre de 1936 dio paso a una Junta Técnica del Estado
    presidida por el general Franco. Originariamente el alzamiento contra la
    República es una sublevación militar apoyada por grupos sociales e ideológicos
    conservadores, pero carentes de una política propia, concreta y articulada. Las
    dos principales fuerzas políticas e ideológicas que apoyaron el levantamiento
    militar fueron Falange Española y de las JONS y el Requeté. Falange Española
    fue creada por José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador, durante los
    años de la República y se había fusionado con las Juntas  de Ofensiva Nacional Sindicalista de Onésimo
    Redondo, adoptando una doctrina inspirada en los modelos autoritarios fascistas
    de la época, aunque sin el carácter racista del nazismo y con una gran
    aceptación de la religión católica, mayor que en el fascismo italiano. El
    Requeté o carlismo es una consecuencia de la crisis dinástica que se produjo
    tras la muerte de Fernando VII, en torno al pretendiente se aglutinó una parte
    del conservadurismo español, que fue articulando su propia doctrina, que se
    resumía en la trilogía:”Dios, patria y rey”. El Decreto de Unificación de 1937,
    además de la unión de estos grupos, proclamó jefe de este nuevo “partido” a
    Franco (quien aglutinaba en su persona un liderazgo carismático, el caudillaje
    y facultades ejecutivas y legislativas). La base ideológica de este partido
    único, cuyo Jefe lo era también del Estado y del ejército, fue la falangista,
    contenida en sus veintiséis puntos, a la que se añade la aportación del
    Requeté, que supone la aceptación del hecho monárquico y una fuerte inspiración
    religiosa. El Estado que surge de esta ideología es totalitario, encuadrando a
    todos los sectores: la economía y la producción en sindicatos verticales, a los
    universitarios en el SEU, a los jóvenes en la Organización Juvenil Española
    (OJE) o Frente de Juventudes y a las mujeres con interés en la vida pública en
    la Sección Femenina. Los objetivos económicos y sociales del nuevo régimen se
    vieron plasmados en el Fuero del Trabajo, si bien no se nacionalizó la banca
    y  se aceptó un modelo de economía capitalista  en contra 
    de lo preconizado por Falange; tampoco se siguió el ideario inspirador
    en cuanto a la forma de gobierno.
    Terminada la Guerra Civil el régimen procuró
    su institucionalización, y así, en 1942 se crean las Cortes, modificadas al
    acabar
      la guerra mundial, y que se
    configuran como órgano representativo y participativo, pero sin mermar la
    capacidad legislativa del jefe del Estado ni aceptar la existencia de partidos
    políticos, que se proscriben, por lo que los representantes son elegidos a
    través de los ayuntamientos, los sindicatos y la familia: es el triunfo de la
    democracia
    orgánica.
    En 1947, y también por la presión
    internacional, el régimen da solución al problema de la forma de gobierno:
    España se constituye en reino, pero sin monarca, por cuanto el Jefe del Estado
    sigue disfrutando de magistratura vitalicia y plenitud de poderes. Así, el
    Estado es una dictadura conservadora que reúne todas las características de un
    régimen autoritario: ideología oficial, partido único dirigido por un dictador,
    control policíaco, concentración de todos los medios de propaganda y militares,
    así como una dirección controlada de la economía. Sólo la Iglesia católica, que
    apoya al régimen, cuenta con libertad al margen del Estado.



     En 1958 el general Franco decide la
    promulgación de los llamados Principios del Movimiento Nacional ,
    que se proclaman permanentes e inalterables, en los que se trata de dar un
    resumen ideológico de las llamadas Leyes Fundamentales : Ley de la Administración Central del Estado-enero
    de 1938- (se concede al Jefe del Estado la potestad de dictar normas
    jurídicas), Fuero del Trabajo-marzo
    de 1938- (sentaba los principios de la política social y definía el papel de
    los nuevos sindicatos o sindicatos verticales), Ley Constitutiva de las
    Cortes
    –julio de 1942- (deliberaban sobre las nuevas leyes y sus
    representantes eran designados por instituciones que controlaba el régimen), Fuero de los Españoles –julio de 1945-
    (derechos y deberes de los españoles), Ley
    de Referéndum
    –octubre de 1945- (el Jefe del Estado podía someter a
    Referéndum los proyectos de ley de especial trascendencia, se convocaron dos,
    en 1947 para aprobar la ley de Sucesión y en 1966 para aprobar la ley orgánica
    del Estado), Ley de Sucesión a la
    Jefatura del Estado
    –julio de 1947-(España era declarada reino y el Jefe
    del Estado sería don Francisco Franco Bahamonde, pero dejó en sus manos también
    el momento en que se restauraría la monarquía y le autorizó a proponer a las
    Cortes la persona que habría de sucederle como rey o regente), ley de Principios del Movimiento –mayo de
    1958- (recapitulaba los principios en que se basaba el régimen y los definía
    como permanentes e inalterables), Ley
    Orgánica del Estado
    –enero de 1967- (estableció que una parte de los
    miembros de las Cortes serían elegidos por los padres de familia y las mujeres
    casadas), a partir de estas leyes algunas se refundieron y modificaron, según
    la actuación de los diferentes gobiernos y del propio Franco, teniendo en
    cuenta también la presión internacional.



    El Consejo Nacional es un alto organismo deliberante, asesor del Jefe
    Nacional y en caso de muerte o incapacidad de Franco, nombraría a su sucesor,
    en él estaban representadas la personalidades más destacadas del partido único
    o movimiento nacional.



     Las fuerzas sociales que apoyaron al nuevo
    régimen
    fueron: el ejército y clero que ya hemos nombrado, los grandes
    propietarios agrícolas, los campesinos medios de la Meseta y de Navarra y
    algunos sectores de las clases medias por la experiencia revolucionaria de 1936-1939
    y miembros de la alta burguesía financiera e industrial del país.



     Si hablamos de evolución política, podemos hablar de 3 grandes etapas:
    Etapa: de 1939 a 1950 de larga Postguerra (la veremos en este apartado).

    Etapa: de 1951 a 1958, es la época de la primera apertura.

    Etapa: de 1958 a 1973: desarrollo económico y cambio social.
    El final del
    Franquismo: Búsqueda de una nueva política (1974-1977), aunque en
    noviembre de 1975 muere Franco).
    Hay
    otros historiadores que hablan de tres fases, algo diferentes: la Primera de
    autarquía desde 1939 a 1950, la segunda de aperturismo exterior de 1950 a 1973
    (con el desarrollismo de los años 60 y los tecnócratas del OPUS) y el final del
    Régimen, desde 1973
      hasta la aprobación
    del proyecto de Reforma Política del gobierno Suárez
      en julio de 1976, aunque otros afirman que el
    final concluye cuando muere Franco y es elegido rey Juan Carlos I.
    La
    acción de los gobiernos en el período 1939-1952
    : Franco elegía a los ministros de sus gobiernos y
    permanecían en él siempre y cuando contaran con su confianza, por norma general
    los distribuía por familias políticas, por ejemplo: los carlistas solían tener
    Justicia, los católicos Educación, los militares las tres carteras de Defensa y
    los falangistas: Trabajo, Agricultura y Sindicatos, a ellos se unían
    personalidades conservadoras de carácter técnico que ocupaban las carteras de
    Hacienda, Obras Públicas o Industria.
    Medidas
    de tales gobiernos: al acabar la guerra se promulgaron una serie de leyes para
    exigir responsabilidades a quienes hubieran colaborado con las autoridades
    republicanas: Ley de Responsabilidades políticas de 1939, Ley de Represión de
    la Masonería y el Comunismo o Ley sobre Seguridad del Estado. Asimismo se
    restringían las libertades clásicas del sistema liberal: de prensa, de reunión
    y asociación… Se produce una depuración de las personalidades más destacadas
    del campo cultural, algunas tuvieron que exiliarse y entre los que se quedaron
    se desencadenó una fuerte represión. En 1939 se creó el CSIC para promocionar
    la investigación científica y humanística dentro de una ortodoxia filosófica
    representada por el neotomismo. La política educativa favoreció el renacimiento
    de la enseñanza privada en manos de las órdenes religiosas, que alcanza su
    apogeo en los años cincuenta.



     La política económica se movió entre la
    necesidad de reconstrucción del país y la imposibilidad de hallar, durante la
    II Guerra Mundial el apoyo internacional necesario para hacerlo. De ahí que se
    aplicara una política económica  autárquica
    acompañada de una fuerte intervención del Estado con el objetivo de
    industrializar al país ( se introdujeron nuevas industrias con apoyo
    gubernamental, y se crea el INI), controlar estrictamente, a través del
    gobierno, el escaso comercio exterior, aumentar la producción agraria (este
    intento fracasó debido a diversas causas, tales como técnicas muy
    rudimentarias, rendimientos bajísimos, condiciones metereológicas
    desfavorables, defectos estructurales…La producción insuficiente trajo consigo
    la aparición de racionamientos-cartillas de racionamiento-, precios de “tasa” y
    mercado negro).
    En política social se apoyan en los postulados
    del nacionalcatolicismo(teoría social elaborada por los falangistas que
    pretendían haber hallado las bases de un sistema social que evitaba los
    inconvenientes del socialismo y del capitalismo, aunque como en España seguía
    existiendo el capitalismo, muchos de sus postulados no pasaron de las
    declaraciones. Sus aspectos básicos fueron: supresión de los sindicatos obreros
    y creación de los sindicatos únicos por cada rama de producción en los que se
    reunían trabajadores y empresarios-sindicatos verticales-, el gobierno los
    controlaba a partir del Ministro Delegado Nacional de Sindicatos y los altos
    cargos sindicales que los nombraba también el gobierno. El gobierno también
    fijaba los salarios y los obreros no tenían derecho a huelga, se desarrollo un
    sistema muy completo de Seguridad Social (obra del falangista José Antonio
    Girón): Seguro Obligatorio de Enfermedad, Vejez, Maternidad, Invalidez, de
    Accidentes y Enfermedades Profesionales, de Desempleo y finalmente la Seguridad
    Social Agraria.
    Política
    Internacional o exterior
    : Determinada por la II Guerra Mundial y sus
    consecuencias, sus líneas generales son: colaboración con Alemania: el inicio
    de la Guerra Mundial, y la entrada de sus dos principales aliados en
    ella-Alemania e Italia-colocaron al gobierno español en una situación difícil,
    porque ambos países presionaron a Franco para que entrara en guerra al lado de
    ambos países. El ministro de Asuntos Exteriores español- Juan Beigbeder-
    mantiene a duras penas una declaración de neutralidad hasta junio de 1940, pero
    la presión nazi hace que se declare la “no beligerancia”, se abre entonces en
    el gobierno español una actitud más germanófila, de la mano del cuñado de
    Franco: Serrano Suñer, y se sustituye a Beigbeder por Serrano Suñer en
    Exteriores, abriéndose un período colaboracionista con los nazis hasta finales
    del verano de 1942, en este contexto se promueve la
    entrevista de Hendaya
    entre Hitler y Franco en octubre de 1940, para establecer las condiciones en
    las que España iba a entrar en la Guerra, aunque el cumplimiento de requisitos
    por parte de Alemania y los cabos sueltos hicieron que España no entrara en la
    Guerra Mundial. El ataque alemán a la URSS en junio de 1941 ofreció a Franco la
    posibilidad de mostrar su apoyo a Alemania, con el envío de la
    División Azul
    al frente ruso. Cuándo en otoño de 1942 la situación militar alemana
    comienza a deteriorarse comienza el distanciamiento español, se sustituye a
    Serrano Suñer por el conde de Jordana en Asuntos Exteriores, se produce una
    declaración de neutralidad y se hace regresar a la División Azul.
      Se intenta una aproximación a los aliados,
    aprovechando los incidentes de Begoña –Varela, el ministro militar es herido,
    se aparta a Serrano Suñer y a Falange . La victoria de los aliados desencadenó
    una fuerte oposición internacional contra todos los grupos y sistemas políticos
    que habían manifestado algún tipo de apoyo e identificación con los vencidos; y
    el sistema político español sufrió esta dura oposición entre 1946 y 1948. la
    ofensiva empezó con una nota oficial de los gobiernos de Estados Unidos, Gran
    Bretaña y Francia, en la que rechazaba la legitimidad del gobierno español y se
    manifestaba la confianza de que la oposición interior lograría cambiar el
    sistema político del país. Esta declaración fue reafirmada por la ONU, que en
    diciembre de 1946 condenó el régimen político español y recomendó a todos los
    países que retiraran a sus embajadores de Madrid. Al mismo tiempo la oposición
    política española desde el exterior iniciaba una serie de presiones que iban
    desde el “Manifiesto” de D. Juan de Borbón –que presentaba la restauración de
    la monarquía liberal como única salida viable para España- hasta la penetración
    por el Pirineo de grupos de guerrilleros “maquis” , que ya habían luchado en
    Francia en la “Resistencia” contra los alemanes. La respuesta de Franco se
    basó: 1.en una fuerte campaña interior, de un nacionalismo exaltado, en la que
    se presentó la “presión” de los aliados como un atentado a la dignidad y
    soberanía nacionales. Una gigantesca manifestación en Madrid en la Plaza de
    Oriente vino a apoyar esta política de resistencia. 2. Una movilización del
    ejército, que fue desplazado al Norte del país, donde inició una tarea de
    “limpieza” de los grupos guerrilleros. Pero la presión internacional adquirió
    pronto un nuevo aspecto: el bloqueo económico. Por ello cuando los países
    europeos beligerantes iniciaban su reconstrucción (Plan Marshall de USA), la
    economía española seguía en su más negra penuria, apoyándose en sus escasos
    recursos (autarquía).
    A partir de 1943 el sistema político español
    inició una serie de transformaciones que le llevarían a prescindir de muchos de
    sus signos de tonos fascistas ( saludo, uniformes, himnos…) y empezó a adoptar
    formas que resultan menos chocantes dentro del modelo político de democracia
    liberal que se imponía en Europa Occidental. Las Leyes que permitieron esta
    transformación fueron: Ley de Cortes (1942), Fuero de los Españoles, Ley
    Municipal (1945) que establecía la forma de acceso a los cargos municipales
    (concejales) dando entrada a la vía de la elección, aunque un tanto
    descafeinada y la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (fue aprobada por
    el primer referéndum tras la Guerra Civil, celebrado en España). No suponían
    más que modificaciones que organizaban la participación ciudadana en el sistema
    político sin aceptar los postulados de las democracias parlamentarias, a este
    sistema se le llamó “democracia orgánica” que restringía el derecho a la
    libertad de expresión, no había partidos políticos y los sindicatos eran los
    verticales, sólo se podía participar dentro del Movimiento Nacional, cuya
    Jefatura estaba en manos de Franco, además las Cortes eran sólo consultivas. El
    acceso a cargos políticos se solía hacer por nombramiento del gobierno.
    Estas modificaciones no cambiaron la opinión
    de los países occidentales sobre el régimen político español. Fue un viraje en
    la política internacional el que les obligó a mirar con benevolencia al régimen
    político que había sido condenado por ellos en 1946. Este viraje arranca de la
    “Guerra Fría”, ya que el mundo quedó divido en dos bloques: capitalista y
    comunista. A partir de 1948 la política exterior de los Estados Unidos quedó
    marcada por un fuerte anticomunismo, que le obligaba a buscar “aliados
    seguros”, entre los que sin duda había que contar al régimen español. Desde
    1949, con la creación de la OTAN, aunque España no formó parte de la
    organización, Estados Unidos la integró en el sistema defensivo occidental, y
    con ello se iniciará la segunda etapa o la Primera Apertura (1951-1958).
    El exilio, más de 500.000 españoles iniciaron una triste retirada
    que les llevaría hasta la frontera francesa donde en muchos casos les seguía
    esperando la tragedia y la muerte, tras el final de la Guerra Civil. Muchos
    combatieron al lado de los aliados en la II Guerra Mundial, en la resistencia
    francesa y luego en el ejército francés-muchos de los tanques de la división acorazada
    francesa que toma París llevan el nombre de localidades o batallas de la guerra
    española y son mayoritariamente españoles, a ellos se añaden los niños
    exiliados de laa guerra en la URSS y en México fundamentalmente; la victoria
    aliada dio nuevo ánimo a los sectores republicanos, que en agosto de 1945 un
    centenar de diputados de las Cortes republicanas eligieron en México a un nuevo
    jefe de Gobierno, José Giral. Serán exiliados ilustres: Alfonso XIII, Manuel
    Azaña, Pompeu Fabra, Rafael Alberti, Gregorio Marañón, Semprún o Ramón
    J.Sender, algunos no regresaron jamás y otros murieron en el exilio y otros
    pocos volverían tras la muerte de Franco.



    2. La consolidación del régimen. Las
    transformaciones económicas. De la autarquía al desarrollismo. Los cambios
    sociales.



    La década de los cincuenta resultó
    particularmente tranquila para el régimen de franco. El aislamiento
    internacional desapareció, la actividad de la oposición se redujo al mínimo y
    la economía empezó a crecer a un ritmo satisfactorio. Nada amenazaba al
    caudillo, que todavía se hallaba en plenitud de facultades. Las fechas más
    importantes de toda la década fueron las de 1953 (convenio con USA-España
    recibió ayuda económica y ayuda militar para modernizar nuestras fuerzas
    armadas, y Concordato con la Santa Sede-España presentaba al Vaticano los
    nombres de los nuevos obispos y a cambio subvencionaba a la Iglesia y le daba
    plena libertad para su actividad religiosa y docente) y 1959, cuando el plan de
    estabilización dio un giro a la política española. Entre 1951 y 1953 España fue
    admitida en la OMS,UNESCO, OIT; en 1955 en la ONU y en 1958 en el FMI y el
    Banco Mundial. En los años 60 España entró en una etapa de rápida
    transformación: el desarrollo económico alcanzó un ritmo sin precedentes
    históricos, las ciudades crecieron por efecto del éxodo rural, comenzaron a
    difundirse los automóviles baratos y los electrodomésticos, empezaron a cambiar
    las maneras de pensar y las costumbres y también el catolicismo entró en un
    período de renovación. Frente a todo ello el régimen de Franco resultaba cada
    vez más anacrónico. El declive físico del dictador fue acompañado por un
    declive de su régimen, que seguía reprimiendo toda manifestación de protesta
    pero que tenía cada vez menos partidarios, sobre todo entre los jóvenes.
    Por lo expuesto hasta el momento  nos referimos a un período que
    podríamos
    encuadrar entre finales de los años 50 y finales de los años
    60, y que se caracteriza por el final de la etapa autárquica que hemos
    mencionado en el apartado 1 y el desarrollismo que para la mayoría de los
    historiadores llega hasta el año 1973 (Gran Crisis Económica), pero que
    políticamente resulta más interesante adelantarla a julio de 1969 cuando las
    Cortes aceptan como sucesor de Franco, con el título de rey, al príncipe D.Juan
    Carlos de Borbón, y se toma como final de una etapa, en cualquier caso y
    siempre teniendo en cuenta esta consideración describiremos brevemente este
    período: Entre 1960 y 1972 la economía española experimentó un fuerte
    crecimiento, reflejo del crecimiento que a su vez han experimentado los países
    capitalistas de Europa Occidental (en los países de la CEE); en estas
    circunstancias, en 1957 tomó las riendas de la política económica un equipo de
    políticos (López Rodó, Ullastres, Navarro Rubio-“tecnócratas”), dispuestos a
    favorecer al máximo el contacto de la economía española con la del mundo
    capitalista.
      Tras un período de reajuste
    de los mecanismos de la política económica, se aprueba el Plan de Estabilización
    de 1959 basado en tres elementos: la disciplina financiera (para evitar el
    déficit estatal se aumentan los impuestos indirectos, el recorte del gasto y la
    fijación de un tope en el crédito bancario, por esto no crecerá la inflación al
    menos teóricamente), liberalización económica interior (se eliminan organismos
    interventores y se liberalizan los precios), liberalización exterior (se
    facilitó el comercio exterior y la entrada de inversiones extranjeras, se
    devaluó la peseta para hacer las exportaciones competitivas), a todo ello se
    fue sumando las divisas que mandaban los inmigrantes españoles en los países
    europeos y el dinero aportado por el turismo extranjero en nuestro país, que en
    busca de sol y playa comienzan a venir masivamente.



    El
    cambio social
    : Una transformación
    económica como la que experimentó el país entre 1960 y 1972 implicaba un
    profundo cambio en la sociedad: la sociedad española de 1970 era radicalmente
    distinta a la de 1940, en conjunto la de 1970 se acercaba más a la de los
    países desarrollados. Pero este cambio afectó además al sistema de valores y a
    los modelos de conducta aceptados por la mayoría de la población. Una serie de
    hechos contribuyeron a esta modificación: la desaparición de la familia
    tradicional, típica del mundo rural (hábitos de colaboración, solidaridad, autoridad),
    el aumento y diversificación de la información (prensa, radio, televisión…),
    aumento del consumo cultural (libros “de bolsillo”, cine, revistas, extensión
    de la enseñanza…), mayor facilidad para la comunicación y los intercambios
    entre personas de áreas muy diversas: aumento de las personas que viajan,
    profunda transformación que se produjo en importantes sectores del clero. El
    nuevo tipo de sociedad que se fue configurando en la década de los sesenta
    resultaba más conflictiva, con un nivel de vida más elevado-aunque con
    importantes núcleos de pobreza-, mayor movilidad social, mayor sentido crítico
    y sentido de participación en las decisiones de la colectividad, junto a la
    demanda de bienes de todo tipo y el deseo de ascenso social.
    El cambio social planteaba al régimen, en los
    años 60, un reto político: ¿Sería capaz de adaptar sus estructuras a las
    exigencias del nuevo tipo de sociedad? ¿Bastaría con una modernización de la
    burocracia estatal para encauzar y resolver los problemas de la nueva sociedad?
    El
    desarrollismo
    : situado
    cronológicamente en los años 60 y llevado a cabo por los tecnócratas del OPUS
    DEI, supone un acercamiento a la economía capitalista, con un crecimiento o
    desarrollo económico constante (con una media de 5,3 %) basado en la cercanía
    al Mercado Común Europeo, a una energía barata, el incremento de las
    importaciones-materias primas y bienes de equipo tecnológicamente avanzados, la
    entrada de divisas por exportaciones y la de los inmigrantes, éxodo rural que
    proporciona mano de obra barata y mercado local y planificación económica
    indicativa por parte del gobierno, en donde se fijaban objetivos y
    proporcionaba incentivos a la industria privada-Polos de Desarrollo-, son los
    llamados Planes de Desarrollo (el I Plan de Desarrollo comienza en 1964).
    Políticamente: comienza a desarrollarse la oposición al régimen:
    ETA aparece en 1961 como una escisión del PNV, monárquicos, democristianos y
    socialdemócratas que habían colaborado con el régimen como Areilza, Ruiz
    Jimenez, aparece Comisiones Obreras.
    Se busca la adhesión al Mercado Común, pero
    España es rechazada por su régimen político. Se modifican aspectos del sistema
    político mediante: La Ley de Convenios Colectivos(1958), la Ley de Prensa y la
    Ley Orgánica del Estado-una parte de los procuradores en Cortes serán elegidos
    por los cabezas de familia y mujeres casadas- de 1966, en 1967 la Ley de
    libertad religiosa o la Ley de Educación de 1970.
    Pero el régimen no acepta la democracia
    parlamentaria, al estilo europeo, esto se percibe porque en esta época se
    reafirman los principios del movimiento en la Ley de Principios Fundamentales
    del Movimiento en 1958 o la Ley Sindical de 1971.
    Por último mencionar lo acaecido en julio de
    1969, cuando don Juan Carlos es nombrado sucesor de Franco-ya mencionado- y en
    1972 se decide que en caso de fallecimiento del caudillo, pasaría a ser su
    sucesor don Juan Carlos, con título de rey y el vicepresidente del gobierno-en
    ese momento el almirante Carrero Blanco- Jefe del Gobierno-parecía que sería el
    almirante la persona elegida por Franco para que el régimen continuara tras su
    muerte.



    3. Elementos de cambio en la etapa final del
    franquismo. La oposición al régimen. Evolución de las mentalidades. La cultura



     A. ELEMENTOS DE CAMBIO EN LA ETAPA
    FINAL DEL FRANQUISMO.
    Las transformaciones económicas y
    sociales de los años sesenta, junto con la aspiración de los españoles a
    integrarse en Europa, la penetración progresiva de los modos de vida
    occidentales, la entrada en la Universidad de nuevas generaciones que no habían
    vivido la Guerra Civil, la paulatina desvinculación a los ideales que
    condujeron a la rebelión militar o el rebrote de los nacionalismos fueron
    modificando la sociedad española hacia una actitud de rechazo del gobierno
    dictatorial.
    Todos estos elementos de cambio
    surgieron como consecuencia de la necesaria liberalización del régimen,
    comenzada a finales de la década de los cincuenta y no hubo forma de
    minimizarlos por más empeño que puso el régimen en hacerlo. Incluso la Iglesia,
    que se había identificado con el franquismo durante las primeras décadas del
    régimen, comenzó a criticar su continuidad en la persona del cardenal Vicente
    Enrique y Tarancón. Y, dentro del ejército, se constituyó la UMD (Unión Militar
    Democrática) que pretendía hacerlo más democrático (en el verano de 1975 fueron
    detenidos sus principales líderes).
    La Ley de prensa de 1966 permitió la
    aparición de nuevas revistas, diarios y editoriales que manifestaron una tímida
    crítica contra el régimen. Así, salió a la luz la obra de artistas y autores
    hasta entonces prohibidos, incluso de los españoles exiliados.
    Sin embargo, un cambio esencial fue el
    relegamiento de la oposición
     exterior en el exilio. Los gobiernos
    constituidos tras la Guerra Civil, pese al reconocimiento que obtuvieron de
    algunos países, no consiguieron hacer mella en el franquismo, por lo que, a
    partir de mediados de los cincuenta, fueron sustituido en su trabajo de
    oposición por la
     interior,
    labor conjunta de trabajadores y estudiantes, mediante huelgas y manifestaciones
    duramente reprimidas.



     B. LA
    OPOSICIÓN AL RÉGIMEN
    Desde el final de la guerra, la
    actividad clandestina de pequeños grupos del PCE, del PSOE y de la CNT
    continuó, como prueba el encarcelamiento y la ejecución de sus militantes que
    se produjeron desde 1939. A pesar de ello mantuvieron su pulso con el
    franquismo en la fase de mayor aislamiento con actos como las huelgas de
    Cataluña de 1945 y en el País Vasco en 1947, aunque disminuyeron su actividad
    en la década de los cincuenta.
    Los monárquicos conspiraron para derrocar al dictador
    y hacer retornar la monarquía en la persona del hijo de Alfonso XIII, don Juan
    de Borbón. En 1943 un grupo nutrido de tenientes generales dirigió una carta a
    Franco en la que pedían la restauración de la monarquía. En 1945, era el propio
    don Juan el que hacía público un manifiesto, solicitando a Franco la
    restauración monárquica en su persona. Pero Franco contrarrestó la actividad de
    este sector con la Ley de Sucesión y, más tarde, negociando con don Juan que su
    hijo don Juan Carlos, fuera educado en España bajo su supervisión.
    El intento del PCE de introducir en
    España una unidad militar que derrocase a Franco fue un fracaso. Unos cinco mil
     maquis penetraron por el valle de Arán, se
    dispersaron por el territorio español y comenzaron una actividad guerrillera
    que se mantuvo hasta los años cincuenta, momento en que fue disuelto el último
    maquis.
    En esta década, la oposición interna
    experimentó unos
     cambios significativos: la renuncia a la
    práctica violenta, la concienciación social y generacional y el desembarco en
    sectores universitarios y en el seno de los sindicatos franquistas. La
    actividad más común fue la huelga para solicitar reivindicaciones salariales, destacando
    la de los tranvías de Barcelona de 1951. El régimen ante esta oposición actuó
    de dos maneras: endureciendo al represión con la promulgación de la
     Ley contra el Bandidaje y el
    Terrorismo
     (1958) y la Ley de Orden Público (1959) o aceptando cierta flexibilidad
    con la
     Ley de Convenios
    Colectivos
    de 1958. En los años sesenta la oposición se
    hizo visible en 1962 en el
     Congreso
    de Munich
    , donde se reunieron miembros de la democracia cristiana,
    monárquicos, algunos republicanos y el PSOE, para pedir la democratización de
    España. Aquellos procedentes del interior del país fueron detenidos a su
    regreso, aunque alguno optó por quedarse en el exilio. Franco calificó tal
    reunión como
     Contubernio de
    Munich
    .Entre 1964 y 1967 se consolida el
    sindicato ilegal
     Comisiones
    Obreras
    , constituyéndose en el principal referente de la oposición
    obrera. 
     El PSOE, tras el relevo
    generacional promovió algunos pactos entre fuerzas de la oposición democrática
    que no tuvieron trascendencia. El
     PCE,
    dirigido por Santiago Carrillo, impulsó un proyecto de “reconciliación
    nacional” con el fin de agrupar a todas las fuerzas de la oposición.
     A la vez, surgieron nuevas
    agrupaciones políticas, como el
     Frente
    de Liberación Popular 
    (el
    “Felipe”) o la
     Agrupación
    Socialista Universitaria
    , relacionados con la “Nueva Izquierda” europea. El
    movimiento estudiantil consiguió que el SEU desapareciera a la vez que se
    creaba el Sindicato democrático de estudiantes que tuvo un importante
    protagonismo a finales de los años sesenta.



                Hubo un repunte de la oposición nacionalista,
    principalmente vasca y catalana. En Euskadi, nace ETA en 1959, como una
    escisión del PBV, utilizando el terrorismo a partir de 1964. En Cataluña, el
    nacionalismo adoptó una postura más cultural. En 1971 se creó laAsamblea de
    Cataluña
    , que defendía la restauración de libertades y la recuperación del
    Estatuto de 1932.
    Ante estas fuerzas opositoras, el
    régimen utilizó hasta en cinco ocasiones la declaración del
     Estado de excepción.



    C. EL
    FINAL DEL FRANQUISMO.-
    Tras el escándalo MATESA, Franco
    apartó del gobierno tanto a los ministros que habían tenido algo que ver con la
    estafa, como a los que la habían aireado (Fraga, Solís), creándose un gobierno
    monocolor, con Carrero Blanco en la Vicepresidencia y en la Subsecretaria de la
    Presidencia. En 1973 será nombrado Presidente del Consejo de Ministros.
    Pretenderá mantener la continuidad del régimen, rechazando cualquier proyecto
    reformista que no se atuviera a la Leyes Fundamentales. Pero, para entonces, ni
    la situación interior (aumento de las protestas, deterioro de las relaciones
    con la Iglesia) ni la exterior (comienzo de la crisis del petróleo en ese mismo
    año de 1973) era favorable. Su asesinato, en diciembre de 1973, fue un duro
    golpe para el sector inmovilista (el búnker). Fue sustituido por
     Arias Navarro, que intentó
    seguir su estela, pero hubo de enfrentarse a dos problemas prácticamente
    insolubles: el agravamiento de la crisis económica (cierre de empresas,
    inflación, paro, aumento del déficit) y el incremento de la oposición.
    En 1974, el PCE impulsó la Junta
    Democrática de España que reclamaba la apertura de un proceso constituyente. Al
    año siguiente, el PSOE promovía la Plataforma de Convergencia Democrática en la
    que se incluyeron demócratas cristianos y liberales.
    Para frenar la propaganda de ambas
    formaciones, que acabarían uniéndose en la llamada Platajunta, Arias Navarro
    propuso en su programa de febrero de 1974 un cierto aperturismo,
    constituyéndose comisiones para dar salida al Estatuto de Asociaciones
    Políticas. Pero apenas se avanzó. Además, tuvo que soportar las presiones
    internacionales por las últimas ejecuciones del régimen en septiembre de 1975.
    A todo ello se unió el fin de las
    dictaduras en Grecia y Portugal y, sobre todo, la presión de Marruecos sobre el
    Sahara español que concluyeron con la movilización de la Marcha Verde de
    noviembre de 1975 (España acabó cediendo y entregando el Sahara a Marruecos).
    En este contexto de desmoronamiento del régimen, Franco moría el 20 de
    noviembre de 1975.



    D. EVOLUCIÓN
    DE LAS MENTALIDADES. LA CULTURA.
    El triunfo del franquismo supuso el
    fin de la Edad de Plata de la cultura española. Después de depurar los medios
    de comunicación y utilizarlos en su provecho como propaganda del régimen,
    pretendió restablecer la cultura católica y nacional tradicionalista, frente a
    la liberal y progresista etapa anterior. El pasado imperial se convirtió en la
    referencia histórica única, la victoria en la Guerra Civil fue objeto de
    representaciones arquitectónicas, escultóricas y pictóricas para ensalzar el
    nuevo régimen. Todo lo vanguardista fue rechazado.
    La educación, sobre todo durante la
    etapa autárquica, fue controlada por la Iglesia, incluida la Universidad, que,
    al igual que sucedió con los maestros republicanos, fue depurada. La censura
    eclesiástica se estableció sobre espectáculos, prensa y libros.



     A pesar de todo, a finales de los años
    cincuenta y, durante los sesenta, el férreo control fue relajándose. Algunos
    intelectuales como Laín Entralgo, López Aranguren, Julián Marías o Tierno
    Galván se manifestaron contra los planteamientos culturales de la dictadura.
    Algunas publicaciones periódicas como Revista
    de Occidente 
    o Cuadernos para el Diálogo intentaron superar la uniformidad
    ideológica que pretendía el régimen franquista.
    Durante los años sesenta, la dinámica
    editorial, favorecida por un cierto grado de aperturismo, permitió la
    publicación de obras de autores prohibidos hasta entonces como Ramón J. Sender,
    Max Aub o Antonio Machado. Y una hornada de nuevos autores publicaron obras con
    un claro signo desmitificador de la Guerra Civil: Miguel Delibes, Buero
    Vallejo, Torrente Ballester, Camilo José Cela, Blas Otero o Gabriel Celaya.



     En el arte, la arquitectura oficial
    decae ya en los años cincuenta, cuando penetran las corrientes racionalista y
    organicistas, coincidiendo con el boom turístico. Fisac abandona el oficialismo
    para ingresar en el art-brut y el empleo masivo de hormigón y
    vidrieras (dominicos de Alcobendas), Sáez de Oiza presenta un estilo más
    colorista (Torres Blancas, Madrid) o Coderch que introduce el organicismo en
    España (Torres Trade, Barcelona).



     A finales de los cincuenta irrumpen en
    España los Grupos, cuyo principal objetivo era adecuarse a las grandes
    tendencias que dominaban el arte mundial. El
    Paso
     apuesta por el
    expresionismo abstracto, Crónica incorpora el Pop Art, la Nueva Figuración da lugar al hiperrealismo (grupo
    Hondo) especialmente con la obra de Antonio López o el escultor Julio López. En
    el Minimalismo sobresale la escuela vasca con Oteiza
    y Chillida.



      En los últimos años de la dictadura se
    impone la cultura liberal a pesar de la hostilidad del régimen



     



     PEDRO LÓPEZ ARNEDO (PROFESOR DE HISTORIA DE ESPAÑA-IES MARGARITA SALAS)



     



     



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