Geografia, Historia y Arte de ESO y Bachillerato

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    17 Mar 2012 


    TEMA 15: LA DICTADURA FRANQUISTA.



    1. La creación del Estado
    franquista: fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Evolución política y
    coyuntura exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio.



    2. La consolidación del
    régimen. Las transformaciones económicas. De la autarquía al desarrollismo. Los
    cambios sociales.



    3. Elementos de cambio en la
    etapa final del franquismo. La oposición al régimen. Evolución de las
    mentalidades. La cultura.



    ------------------------------------------



    1.
    La creación del Estado franquista:
    fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Evolución política y coyuntura
    exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio
    :



    Los
    militares que se sublevaron en julio de 1936 lo hicieron con un propósito contrarrevolucionario:
    impedir una revolución social y erradicar todos los factores políticos,
    sociales y culturales que habían llevado a la aparición de la amenaza
    revolucionaria. No se trataba sólo de destruir a las fuerzas de izquierda, sino
    de anular las libertades básicas que les habían permitido desarrollarse. Esto
    suponía romper con el Estado liberal fundado en el siglo XIX y los atisbos
    democráticos de la II República para crear un Estado nuevo, basados en lo que
    en Europa se llamaba movimientos fascistas y que en España estaba representado
    por Falange Española. Uno de estos rasgos era el principio de caudillaje, por
    lo que se concentraron todos los poderes en la persona de un caudillo, que en
    este caso era Franco, elegido por sus compañeros de armas en septiembre de
    1936. Otro rasgo fascista es el partido único, para ello Franco creó con el
    decreto de unificación de 1937 FET y de las JONS, aunque este grupo político
    fue sólo instrumentalizado por el general franco y nunca tuvo la influencia que
    estos partidos tuvieron en la Italia Fascista o la Alemania Nazi. En la
    configuración del nuevo Estado influyeron, también, las corrientes católicas
    antiliberales, el componente católico fue siempre esencial en el régimen
    (nacionalcatolicismo), aunque a partir de los años sesenta el catolicismo
    español comenzó a renovarse, alejándose de los principios políticos
    autoritarios, también se alejó del franquismo.



    El régimen también tenía su origen en un
    alzamiento militar, por lo que franco dio siempre un papel político fundamental
    al ejército. Pero fue siempre una dictadura personal que incluía o no en el
    gobierno a grupos conocidos como familias: la familia falangista, la familia
    militar, la familia católica (en los años sesenta los tecnócratas del Opus), la
    familia tradicionalista y monárquicos moderados.



     El origen de la dictadura fue la Junta de
    Defensa Nacional que, establecida en Burgos, presidió el general Cabanellas y
    que desde el 1 de octubre de 1936 dio paso a una Junta Técnica del Estado
    presidida por el general Franco. Originariamente el alzamiento contra la
    República es una sublevación militar apoyada por grupos sociales e ideológicos
    conservadores, pero carentes de una política propia, concreta y articulada. Las
    dos principales fuerzas políticas e ideológicas que apoyaron el levantamiento
    militar fueron Falange Española y de las JONS y el Requeté. Falange Española
    fue creada por José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador, durante los
    años de la República y se había fusionado con las Juntas  de Ofensiva Nacional Sindicalista de Onésimo
    Redondo, adoptando una doctrina inspirada en los modelos autoritarios fascistas
    de la época, aunque sin el carácter racista del nazismo y con una gran
    aceptación de la religión católica, mayor que en el fascismo italiano. El
    Requeté o carlismo es una consecuencia de la crisis dinástica que se produjo
    tras la muerte de Fernando VII, en torno al pretendiente se aglutinó una parte
    del conservadurismo español, que fue articulando su propia doctrina, que se
    resumía en la trilogía:”Dios, patria y rey”. El Decreto de Unificación de 1937,
    además de la unión de estos grupos, proclamó jefe de este nuevo “partido” a
    Franco (quien aglutinaba en su persona un liderazgo carismático, el caudillaje
    y facultades ejecutivas y legislativas). La base ideológica de este partido
    único, cuyo Jefe lo era también del Estado y del ejército, fue la falangista,
    contenida en sus veintiséis puntos, a la que se añade la aportación del
    Requeté, que supone la aceptación del hecho monárquico y una fuerte inspiración
    religiosa. El Estado que surge de esta ideología es totalitario, encuadrando a
    todos los sectores: la economía y la producción en sindicatos verticales, a los
    universitarios en el SEU, a los jóvenes en la Organización Juvenil Española
    (OJE) o Frente de Juventudes y a las mujeres con interés en la vida pública en
    la Sección Femenina. Los objetivos económicos y sociales del nuevo régimen se
    vieron plasmados en el Fuero del Trabajo, si bien no se nacionalizó la banca
    y  se aceptó un modelo de economía capitalista  en contra 
    de lo preconizado por Falange; tampoco se siguió el ideario inspirador
    en cuanto a la forma de gobierno.
    Terminada la Guerra Civil el régimen procuró
    su institucionalización, y así, en 1942 se crean las Cortes, modificadas al
    acabar
      la guerra mundial, y que se
    configuran como órgano representativo y participativo, pero sin mermar la
    capacidad legislativa del jefe del Estado ni aceptar la existencia de partidos
    políticos, que se proscriben, por lo que los representantes son elegidos a
    través de los ayuntamientos, los sindicatos y la familia: es el triunfo de la
    democracia
    orgánica.
    En 1947, y también por la presión
    internacional, el régimen da solución al problema de la forma de gobierno:
    España se constituye en reino, pero sin monarca, por cuanto el Jefe del Estado
    sigue disfrutando de magistratura vitalicia y plenitud de poderes. Así, el
    Estado es una dictadura conservadora que reúne todas las características de un
    régimen autoritario: ideología oficial, partido único dirigido por un dictador,
    control policíaco, concentración de todos los medios de propaganda y militares,
    así como una dirección controlada de la economía. Sólo la Iglesia católica, que
    apoya al régimen, cuenta con libertad al margen del Estado.



     En 1958 el general Franco decide la
    promulgación de los llamados Principios del Movimiento Nacional ,
    que se proclaman permanentes e inalterables, en los que se trata de dar un
    resumen ideológico de las llamadas Leyes Fundamentales : Ley de la Administración Central del Estado-enero
    de 1938- (se concede al Jefe del Estado la potestad de dictar normas
    jurídicas), Fuero del Trabajo-marzo
    de 1938- (sentaba los principios de la política social y definía el papel de
    los nuevos sindicatos o sindicatos verticales), Ley Constitutiva de las
    Cortes
    –julio de 1942- (deliberaban sobre las nuevas leyes y sus
    representantes eran designados por instituciones que controlaba el régimen), Fuero de los Españoles –julio de 1945-
    (derechos y deberes de los españoles), Ley
    de Referéndum
    –octubre de 1945- (el Jefe del Estado podía someter a
    Referéndum los proyectos de ley de especial trascendencia, se convocaron dos,
    en 1947 para aprobar la ley de Sucesión y en 1966 para aprobar la ley orgánica
    del Estado), Ley de Sucesión a la
    Jefatura del Estado
    –julio de 1947-(España era declarada reino y el Jefe
    del Estado sería don Francisco Franco Bahamonde, pero dejó en sus manos también
    el momento en que se restauraría la monarquía y le autorizó a proponer a las
    Cortes la persona que habría de sucederle como rey o regente), ley de Principios del Movimiento –mayo de
    1958- (recapitulaba los principios en que se basaba el régimen y los definía
    como permanentes e inalterables), Ley
    Orgánica del Estado
    –enero de 1967- (estableció que una parte de los
    miembros de las Cortes serían elegidos por los padres de familia y las mujeres
    casadas), a partir de estas leyes algunas se refundieron y modificaron, según
    la actuación de los diferentes gobiernos y del propio Franco, teniendo en
    cuenta también la presión internacional.



    El Consejo Nacional es un alto organismo deliberante, asesor del Jefe
    Nacional y en caso de muerte o incapacidad de Franco, nombraría a su sucesor,
    en él estaban representadas la personalidades más destacadas del partido único
    o movimiento nacional.



     Las fuerzas sociales que apoyaron al nuevo
    régimen
    fueron: el ejército y clero que ya hemos nombrado, los grandes
    propietarios agrícolas, los campesinos medios de la Meseta y de Navarra y
    algunos sectores de las clases medias por la experiencia revolucionaria de 1936-1939
    y miembros de la alta burguesía financiera e industrial del país.



     Si hablamos de evolución política, podemos hablar de 3 grandes etapas:
    Etapa: de 1939 a 1950 de larga Postguerra (la veremos en este apartado).

    Etapa: de 1951 a 1958, es la época de la primera apertura.

    Etapa: de 1958 a 1973: desarrollo económico y cambio social.
    El final del
    Franquismo: Búsqueda de una nueva política (1974-1977), aunque en
    noviembre de 1975 muere Franco).
    Hay
    otros historiadores que hablan de tres fases, algo diferentes: la Primera de
    autarquía desde 1939 a 1950, la segunda de aperturismo exterior de 1950 a 1973
    (con el desarrollismo de los años 60 y los tecnócratas del OPUS) y el final del
    Régimen, desde 1973
      hasta la aprobación
    del proyecto de Reforma Política del gobierno Suárez
      en julio de 1976, aunque otros afirman que el
    final concluye cuando muere Franco y es elegido rey Juan Carlos I.
    La
    acción de los gobiernos en el período 1939-1952
    : Franco elegía a los ministros de sus gobiernos y
    permanecían en él siempre y cuando contaran con su confianza, por norma general
    los distribuía por familias políticas, por ejemplo: los carlistas solían tener
    Justicia, los católicos Educación, los militares las tres carteras de Defensa y
    los falangistas: Trabajo, Agricultura y Sindicatos, a ellos se unían
    personalidades conservadoras de carácter técnico que ocupaban las carteras de
    Hacienda, Obras Públicas o Industria.
    Medidas
    de tales gobiernos: al acabar la guerra se promulgaron una serie de leyes para
    exigir responsabilidades a quienes hubieran colaborado con las autoridades
    republicanas: Ley de Responsabilidades políticas de 1939, Ley de Represión de
    la Masonería y el Comunismo o Ley sobre Seguridad del Estado. Asimismo se
    restringían las libertades clásicas del sistema liberal: de prensa, de reunión
    y asociación… Se produce una depuración de las personalidades más destacadas
    del campo cultural, algunas tuvieron que exiliarse y entre los que se quedaron
    se desencadenó una fuerte represión. En 1939 se creó el CSIC para promocionar
    la investigación científica y humanística dentro de una ortodoxia filosófica
    representada por el neotomismo. La política educativa favoreció el renacimiento
    de la enseñanza privada en manos de las órdenes religiosas, que alcanza su
    apogeo en los años cincuenta.



     La política económica se movió entre la
    necesidad de reconstrucción del país y la imposibilidad de hallar, durante la
    II Guerra Mundial el apoyo internacional necesario para hacerlo. De ahí que se
    aplicara una política económica  autárquica
    acompañada de una fuerte intervención del Estado con el objetivo de
    industrializar al país ( se introdujeron nuevas industrias con apoyo
    gubernamental, y se crea el INI), controlar estrictamente, a través del
    gobierno, el escaso comercio exterior, aumentar la producción agraria (este
    intento fracasó debido a diversas causas, tales como técnicas muy
    rudimentarias, rendimientos bajísimos, condiciones metereológicas
    desfavorables, defectos estructurales…La producción insuficiente trajo consigo
    la aparición de racionamientos-cartillas de racionamiento-, precios de “tasa” y
    mercado negro).
    En política social se apoyan en los postulados
    del nacionalcatolicismo(teoría social elaborada por los falangistas que
    pretendían haber hallado las bases de un sistema social que evitaba los
    inconvenientes del socialismo y del capitalismo, aunque como en España seguía
    existiendo el capitalismo, muchos de sus postulados no pasaron de las
    declaraciones. Sus aspectos básicos fueron: supresión de los sindicatos obreros
    y creación de los sindicatos únicos por cada rama de producción en los que se
    reunían trabajadores y empresarios-sindicatos verticales-, el gobierno los
    controlaba a partir del Ministro Delegado Nacional de Sindicatos y los altos
    cargos sindicales que los nombraba también el gobierno. El gobierno también
    fijaba los salarios y los obreros no tenían derecho a huelga, se desarrollo un
    sistema muy completo de Seguridad Social (obra del falangista José Antonio
    Girón): Seguro Obligatorio de Enfermedad, Vejez, Maternidad, Invalidez, de
    Accidentes y Enfermedades Profesionales, de Desempleo y finalmente la Seguridad
    Social Agraria.
    Política
    Internacional o exterior
    : Determinada por la II Guerra Mundial y sus
    consecuencias, sus líneas generales son: colaboración con Alemania: el inicio
    de la Guerra Mundial, y la entrada de sus dos principales aliados en
    ella-Alemania e Italia-colocaron al gobierno español en una situación difícil,
    porque ambos países presionaron a Franco para que entrara en guerra al lado de
    ambos países. El ministro de Asuntos Exteriores español- Juan Beigbeder-
    mantiene a duras penas una declaración de neutralidad hasta junio de 1940, pero
    la presión nazi hace que se declare la “no beligerancia”, se abre entonces en
    el gobierno español una actitud más germanófila, de la mano del cuñado de
    Franco: Serrano Suñer, y se sustituye a Beigbeder por Serrano Suñer en
    Exteriores, abriéndose un período colaboracionista con los nazis hasta finales
    del verano de 1942, en este contexto se promueve la
    entrevista de Hendaya
    entre Hitler y Franco en octubre de 1940, para establecer las condiciones en
    las que España iba a entrar en la Guerra, aunque el cumplimiento de requisitos
    por parte de Alemania y los cabos sueltos hicieron que España no entrara en la
    Guerra Mundial. El ataque alemán a la URSS en junio de 1941 ofreció a Franco la
    posibilidad de mostrar su apoyo a Alemania, con el envío de la
    División Azul
    al frente ruso. Cuándo en otoño de 1942 la situación militar alemana
    comienza a deteriorarse comienza el distanciamiento español, se sustituye a
    Serrano Suñer por el conde de Jordana en Asuntos Exteriores, se produce una
    declaración de neutralidad y se hace regresar a la División Azul.
      Se intenta una aproximación a los aliados,
    aprovechando los incidentes de Begoña –Varela, el ministro militar es herido,
    se aparta a Serrano Suñer y a Falange . La victoria de los aliados desencadenó
    una fuerte oposición internacional contra todos los grupos y sistemas políticos
    que habían manifestado algún tipo de apoyo e identificación con los vencidos; y
    el sistema político español sufrió esta dura oposición entre 1946 y 1948. la
    ofensiva empezó con una nota oficial de los gobiernos de Estados Unidos, Gran
    Bretaña y Francia, en la que rechazaba la legitimidad del gobierno español y se
    manifestaba la confianza de que la oposición interior lograría cambiar el
    sistema político del país. Esta declaración fue reafirmada por la ONU, que en
    diciembre de 1946 condenó el régimen político español y recomendó a todos los
    países que retiraran a sus embajadores de Madrid. Al mismo tiempo la oposición
    política española desde el exterior iniciaba una serie de presiones que iban
    desde el “Manifiesto” de D. Juan de Borbón –que presentaba la restauración de
    la monarquía liberal como única salida viable para España- hasta la penetración
    por el Pirineo de grupos de guerrilleros “maquis” , que ya habían luchado en
    Francia en la “Resistencia” contra los alemanes. La respuesta de Franco se
    basó: 1.en una fuerte campaña interior, de un nacionalismo exaltado, en la que
    se presentó la “presión” de los aliados como un atentado a la dignidad y
    soberanía nacionales. Una gigantesca manifestación en Madrid en la Plaza de
    Oriente vino a apoyar esta política de resistencia. 2. Una movilización del
    ejército, que fue desplazado al Norte del país, donde inició una tarea de
    “limpieza” de los grupos guerrilleros. Pero la presión internacional adquirió
    pronto un nuevo aspecto: el bloqueo económico. Por ello cuando los países
    europeos beligerantes iniciaban su reconstrucción (Plan Marshall de USA), la
    economía española seguía en su más negra penuria, apoyándose en sus escasos
    recursos (autarquía).
    A partir de 1943 el sistema político español
    inició una serie de transformaciones que le llevarían a prescindir de muchos de
    sus signos de tonos fascistas ( saludo, uniformes, himnos…) y empezó a adoptar
    formas que resultan menos chocantes dentro del modelo político de democracia
    liberal que se imponía en Europa Occidental. Las Leyes que permitieron esta
    transformación fueron: Ley de Cortes (1942), Fuero de los Españoles, Ley
    Municipal (1945) que establecía la forma de acceso a los cargos municipales
    (concejales) dando entrada a la vía de la elección, aunque un tanto
    descafeinada y la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (fue aprobada por
    el primer referéndum tras la Guerra Civil, celebrado en España). No suponían
    más que modificaciones que organizaban la participación ciudadana en el sistema
    político sin aceptar los postulados de las democracias parlamentarias, a este
    sistema se le llamó “democracia orgánica” que restringía el derecho a la
    libertad de expresión, no había partidos políticos y los sindicatos eran los
    verticales, sólo se podía participar dentro del Movimiento Nacional, cuya
    Jefatura estaba en manos de Franco, además las Cortes eran sólo consultivas. El
    acceso a cargos políticos se solía hacer por nombramiento del gobierno.
    Estas modificaciones no cambiaron la opinión
    de los países occidentales sobre el régimen político español. Fue un viraje en
    la política internacional el que les obligó a mirar con benevolencia al régimen
    político que había sido condenado por ellos en 1946. Este viraje arranca de la
    “Guerra Fría”, ya que el mundo quedó divido en dos bloques: capitalista y
    comunista. A partir de 1948 la política exterior de los Estados Unidos quedó
    marcada por un fuerte anticomunismo, que le obligaba a buscar “aliados
    seguros”, entre los que sin duda había que contar al régimen español. Desde
    1949, con la creación de la OTAN, aunque España no formó parte de la
    organización, Estados Unidos la integró en el sistema defensivo occidental, y
    con ello se iniciará la segunda etapa o la Primera Apertura (1951-1958).
    El exilio, más de 500.000 españoles iniciaron una triste retirada
    que les llevaría hasta la frontera francesa donde en muchos casos les seguía
    esperando la tragedia y la muerte, tras el final de la Guerra Civil. Muchos
    combatieron al lado de los aliados en la II Guerra Mundial, en la resistencia
    francesa y luego en el ejército francés-muchos de los tanques de la división acorazada
    francesa que toma París llevan el nombre de localidades o batallas de la guerra
    española y son mayoritariamente españoles, a ellos se añaden los niños
    exiliados de laa guerra en la URSS y en México fundamentalmente; la victoria
    aliada dio nuevo ánimo a los sectores republicanos, que en agosto de 1945 un
    centenar de diputados de las Cortes republicanas eligieron en México a un nuevo
    jefe de Gobierno, José Giral. Serán exiliados ilustres: Alfonso XIII, Manuel
    Azaña, Pompeu Fabra, Rafael Alberti, Gregorio Marañón, Semprún o Ramón
    J.Sender, algunos no regresaron jamás y otros murieron en el exilio y otros
    pocos volverían tras la muerte de Franco.



    2. La consolidación del régimen. Las
    transformaciones económicas. De la autarquía al desarrollismo. Los cambios
    sociales.



    La década de los cincuenta resultó
    particularmente tranquila para el régimen de franco. El aislamiento
    internacional desapareció, la actividad de la oposición se redujo al mínimo y
    la economía empezó a crecer a un ritmo satisfactorio. Nada amenazaba al
    caudillo, que todavía se hallaba en plenitud de facultades. Las fechas más
    importantes de toda la década fueron las de 1953 (convenio con USA-España
    recibió ayuda económica y ayuda militar para modernizar nuestras fuerzas
    armadas, y Concordato con la Santa Sede-España presentaba al Vaticano los
    nombres de los nuevos obispos y a cambio subvencionaba a la Iglesia y le daba
    plena libertad para su actividad religiosa y docente) y 1959, cuando el plan de
    estabilización dio un giro a la política española. Entre 1951 y 1953 España fue
    admitida en la OMS,UNESCO, OIT; en 1955 en la ONU y en 1958 en el FMI y el
    Banco Mundial. En los años 60 España entró en una etapa de rápida
    transformación: el desarrollo económico alcanzó un ritmo sin precedentes
    históricos, las ciudades crecieron por efecto del éxodo rural, comenzaron a
    difundirse los automóviles baratos y los electrodomésticos, empezaron a cambiar
    las maneras de pensar y las costumbres y también el catolicismo entró en un
    período de renovación. Frente a todo ello el régimen de Franco resultaba cada
    vez más anacrónico. El declive físico del dictador fue acompañado por un
    declive de su régimen, que seguía reprimiendo toda manifestación de protesta
    pero que tenía cada vez menos partidarios, sobre todo entre los jóvenes.
    Por lo expuesto hasta el momento  nos referimos a un período que
    podríamos
    encuadrar entre finales de los años 50 y finales de los años
    60, y que se caracteriza por el final de la etapa autárquica que hemos
    mencionado en el apartado 1 y el desarrollismo que para la mayoría de los
    historiadores llega hasta el año 1973 (Gran Crisis Económica), pero que
    políticamente resulta más interesante adelantarla a julio de 1969 cuando las
    Cortes aceptan como sucesor de Franco, con el título de rey, al príncipe D.Juan
    Carlos de Borbón, y se toma como final de una etapa, en cualquier caso y
    siempre teniendo en cuenta esta consideración describiremos brevemente este
    período: Entre 1960 y 1972 la economía española experimentó un fuerte
    crecimiento, reflejo del crecimiento que a su vez han experimentado los países
    capitalistas de Europa Occidental (en los países de la CEE); en estas
    circunstancias, en 1957 tomó las riendas de la política económica un equipo de
    políticos (López Rodó, Ullastres, Navarro Rubio-“tecnócratas”), dispuestos a
    favorecer al máximo el contacto de la economía española con la del mundo
    capitalista.
      Tras un período de reajuste
    de los mecanismos de la política económica, se aprueba el Plan de Estabilización
    de 1959 basado en tres elementos: la disciplina financiera (para evitar el
    déficit estatal se aumentan los impuestos indirectos, el recorte del gasto y la
    fijación de un tope en el crédito bancario, por esto no crecerá la inflación al
    menos teóricamente), liberalización económica interior (se eliminan organismos
    interventores y se liberalizan los precios), liberalización exterior (se
    facilitó el comercio exterior y la entrada de inversiones extranjeras, se
    devaluó la peseta para hacer las exportaciones competitivas), a todo ello se
    fue sumando las divisas que mandaban los inmigrantes españoles en los países
    europeos y el dinero aportado por el turismo extranjero en nuestro país, que en
    busca de sol y playa comienzan a venir masivamente.



    El
    cambio social
    : Una transformación
    económica como la que experimentó el país entre 1960 y 1972 implicaba un
    profundo cambio en la sociedad: la sociedad española de 1970 era radicalmente
    distinta a la de 1940, en conjunto la de 1970 se acercaba más a la de los
    países desarrollados. Pero este cambio afectó además al sistema de valores y a
    los modelos de conducta aceptados por la mayoría de la población. Una serie de
    hechos contribuyeron a esta modificación: la desaparición de la familia
    tradicional, típica del mundo rural (hábitos de colaboración, solidaridad, autoridad),
    el aumento y diversificación de la información (prensa, radio, televisión…),
    aumento del consumo cultural (libros “de bolsillo”, cine, revistas, extensión
    de la enseñanza…), mayor facilidad para la comunicación y los intercambios
    entre personas de áreas muy diversas: aumento de las personas que viajan,
    profunda transformación que se produjo en importantes sectores del clero. El
    nuevo tipo de sociedad que se fue configurando en la década de los sesenta
    resultaba más conflictiva, con un nivel de vida más elevado-aunque con
    importantes núcleos de pobreza-, mayor movilidad social, mayor sentido crítico
    y sentido de participación en las decisiones de la colectividad, junto a la
    demanda de bienes de todo tipo y el deseo de ascenso social.
    El cambio social planteaba al régimen, en los
    años 60, un reto político: ¿Sería capaz de adaptar sus estructuras a las
    exigencias del nuevo tipo de sociedad? ¿Bastaría con una modernización de la
    burocracia estatal para encauzar y resolver los problemas de la nueva sociedad?
    El
    desarrollismo
    : situado
    cronológicamente en los años 60 y llevado a cabo por los tecnócratas del OPUS
    DEI, supone un acercamiento a la economía capitalista, con un crecimiento o
    desarrollo económico constante (con una media de 5,3 %) basado en la cercanía
    al Mercado Común Europeo, a una energía barata, el incremento de las
    importaciones-materias primas y bienes de equipo tecnológicamente avanzados, la
    entrada de divisas por exportaciones y la de los inmigrantes, éxodo rural que
    proporciona mano de obra barata y mercado local y planificación económica
    indicativa por parte del gobierno, en donde se fijaban objetivos y
    proporcionaba incentivos a la industria privada-Polos de Desarrollo-, son los
    llamados Planes de Desarrollo (el I Plan de Desarrollo comienza en 1964).
    Políticamente: comienza a desarrollarse la oposición al régimen:
    ETA aparece en 1961 como una escisión del PNV, monárquicos, democristianos y
    socialdemócratas que habían colaborado con el régimen como Areilza, Ruiz
    Jimenez, aparece Comisiones Obreras.
    Se busca la adhesión al Mercado Común, pero
    España es rechazada por su régimen político. Se modifican aspectos del sistema
    político mediante: La Ley de Convenios Colectivos(1958), la Ley de Prensa y la
    Ley Orgánica del Estado-una parte de los procuradores en Cortes serán elegidos
    por los cabezas de familia y mujeres casadas- de 1966, en 1967 la Ley de
    libertad religiosa o la Ley de Educación de 1970.
    Pero el régimen no acepta la democracia
    parlamentaria, al estilo europeo, esto se percibe porque en esta época se
    reafirman los principios del movimiento en la Ley de Principios Fundamentales
    del Movimiento en 1958 o la Ley Sindical de 1971.
    Por último mencionar lo acaecido en julio de
    1969, cuando don Juan Carlos es nombrado sucesor de Franco-ya mencionado- y en
    1972 se decide que en caso de fallecimiento del caudillo, pasaría a ser su
    sucesor don Juan Carlos, con título de rey y el vicepresidente del gobierno-en
    ese momento el almirante Carrero Blanco- Jefe del Gobierno-parecía que sería el
    almirante la persona elegida por Franco para que el régimen continuara tras su
    muerte.



    3. Elementos de cambio en la etapa final del
    franquismo. La oposición al régimen. Evolución de las mentalidades. La cultura



     A. ELEMENTOS DE CAMBIO EN LA ETAPA
    FINAL DEL FRANQUISMO.
    Las transformaciones económicas y
    sociales de los años sesenta, junto con la aspiración de los españoles a
    integrarse en Europa, la penetración progresiva de los modos de vida
    occidentales, la entrada en la Universidad de nuevas generaciones que no habían
    vivido la Guerra Civil, la paulatina desvinculación a los ideales que
    condujeron a la rebelión militar o el rebrote de los nacionalismos fueron
    modificando la sociedad española hacia una actitud de rechazo del gobierno
    dictatorial.
    Todos estos elementos de cambio
    surgieron como consecuencia de la necesaria liberalización del régimen,
    comenzada a finales de la década de los cincuenta y no hubo forma de
    minimizarlos por más empeño que puso el régimen en hacerlo. Incluso la Iglesia,
    que se había identificado con el franquismo durante las primeras décadas del
    régimen, comenzó a criticar su continuidad en la persona del cardenal Vicente
    Enrique y Tarancón. Y, dentro del ejército, se constituyó la UMD (Unión Militar
    Democrática) que pretendía hacerlo más democrático (en el verano de 1975 fueron
    detenidos sus principales líderes).
    La Ley de prensa de 1966 permitió la
    aparición de nuevas revistas, diarios y editoriales que manifestaron una tímida
    crítica contra el régimen. Así, salió a la luz la obra de artistas y autores
    hasta entonces prohibidos, incluso de los españoles exiliados.
    Sin embargo, un cambio esencial fue el
    relegamiento de la oposición
     exterior en el exilio. Los gobiernos
    constituidos tras la Guerra Civil, pese al reconocimiento que obtuvieron de
    algunos países, no consiguieron hacer mella en el franquismo, por lo que, a
    partir de mediados de los cincuenta, fueron sustituido en su trabajo de
    oposición por la
     interior,
    labor conjunta de trabajadores y estudiantes, mediante huelgas y manifestaciones
    duramente reprimidas.



     B. LA
    OPOSICIÓN AL RÉGIMEN
    Desde el final de la guerra, la
    actividad clandestina de pequeños grupos del PCE, del PSOE y de la CNT
    continuó, como prueba el encarcelamiento y la ejecución de sus militantes que
    se produjeron desde 1939. A pesar de ello mantuvieron su pulso con el
    franquismo en la fase de mayor aislamiento con actos como las huelgas de
    Cataluña de 1945 y en el País Vasco en 1947, aunque disminuyeron su actividad
    en la década de los cincuenta.
    Los monárquicos conspiraron para derrocar al dictador
    y hacer retornar la monarquía en la persona del hijo de Alfonso XIII, don Juan
    de Borbón. En 1943 un grupo nutrido de tenientes generales dirigió una carta a
    Franco en la que pedían la restauración de la monarquía. En 1945, era el propio
    don Juan el que hacía público un manifiesto, solicitando a Franco la
    restauración monárquica en su persona. Pero Franco contrarrestó la actividad de
    este sector con la Ley de Sucesión y, más tarde, negociando con don Juan que su
    hijo don Juan Carlos, fuera educado en España bajo su supervisión.
    El intento del PCE de introducir en
    España una unidad militar que derrocase a Franco fue un fracaso. Unos cinco mil
     maquis penetraron por el valle de Arán, se
    dispersaron por el territorio español y comenzaron una actividad guerrillera
    que se mantuvo hasta los años cincuenta, momento en que fue disuelto el último
    maquis.
    En esta década, la oposición interna
    experimentó unos
     cambios significativos: la renuncia a la
    práctica violenta, la concienciación social y generacional y el desembarco en
    sectores universitarios y en el seno de los sindicatos franquistas. La
    actividad más común fue la huelga para solicitar reivindicaciones salariales, destacando
    la de los tranvías de Barcelona de 1951. El régimen ante esta oposición actuó
    de dos maneras: endureciendo al represión con la promulgación de la
     Ley contra el Bandidaje y el
    Terrorismo
     (1958) y la Ley de Orden Público (1959) o aceptando cierta flexibilidad
    con la
     Ley de Convenios
    Colectivos
    de 1958. En los años sesenta la oposición se
    hizo visible en 1962 en el
     Congreso
    de Munich
    , donde se reunieron miembros de la democracia cristiana,
    monárquicos, algunos republicanos y el PSOE, para pedir la democratización de
    España. Aquellos procedentes del interior del país fueron detenidos a su
    regreso, aunque alguno optó por quedarse en el exilio. Franco calificó tal
    reunión como
     Contubernio de
    Munich
    .Entre 1964 y 1967 se consolida el
    sindicato ilegal
     Comisiones
    Obreras
    , constituyéndose en el principal referente de la oposición
    obrera. 
     El PSOE, tras el relevo
    generacional promovió algunos pactos entre fuerzas de la oposición democrática
    que no tuvieron trascendencia. El
     PCE,
    dirigido por Santiago Carrillo, impulsó un proyecto de “reconciliación
    nacional” con el fin de agrupar a todas las fuerzas de la oposición.
     A la vez, surgieron nuevas
    agrupaciones políticas, como el
     Frente
    de Liberación Popular 
    (el
    “Felipe”) o la
     Agrupación
    Socialista Universitaria
    , relacionados con la “Nueva Izquierda” europea. El
    movimiento estudiantil consiguió que el SEU desapareciera a la vez que se
    creaba el Sindicato democrático de estudiantes que tuvo un importante
    protagonismo a finales de los años sesenta.



                Hubo un repunte de la oposición nacionalista,
    principalmente vasca y catalana. En Euskadi, nace ETA en 1959, como una
    escisión del PBV, utilizando el terrorismo a partir de 1964. En Cataluña, el
    nacionalismo adoptó una postura más cultural. En 1971 se creó laAsamblea de
    Cataluña
    , que defendía la restauración de libertades y la recuperación del
    Estatuto de 1932.
    Ante estas fuerzas opositoras, el
    régimen utilizó hasta en cinco ocasiones la declaración del
     Estado de excepción.



    C. EL
    FINAL DEL FRANQUISMO.-
    Tras el escándalo MATESA, Franco
    apartó del gobierno tanto a los ministros que habían tenido algo que ver con la
    estafa, como a los que la habían aireado (Fraga, Solís), creándose un gobierno
    monocolor, con Carrero Blanco en la Vicepresidencia y en la Subsecretaria de la
    Presidencia. En 1973 será nombrado Presidente del Consejo de Ministros.
    Pretenderá mantener la continuidad del régimen, rechazando cualquier proyecto
    reformista que no se atuviera a la Leyes Fundamentales. Pero, para entonces, ni
    la situación interior (aumento de las protestas, deterioro de las relaciones
    con la Iglesia) ni la exterior (comienzo de la crisis del petróleo en ese mismo
    año de 1973) era favorable. Su asesinato, en diciembre de 1973, fue un duro
    golpe para el sector inmovilista (el búnker). Fue sustituido por
     Arias Navarro, que intentó
    seguir su estela, pero hubo de enfrentarse a dos problemas prácticamente
    insolubles: el agravamiento de la crisis económica (cierre de empresas,
    inflación, paro, aumento del déficit) y el incremento de la oposición.
    En 1974, el PCE impulsó la Junta
    Democrática de España que reclamaba la apertura de un proceso constituyente. Al
    año siguiente, el PSOE promovía la Plataforma de Convergencia Democrática en la
    que se incluyeron demócratas cristianos y liberales.
    Para frenar la propaganda de ambas
    formaciones, que acabarían uniéndose en la llamada Platajunta, Arias Navarro
    propuso en su programa de febrero de 1974 un cierto aperturismo,
    constituyéndose comisiones para dar salida al Estatuto de Asociaciones
    Políticas. Pero apenas se avanzó. Además, tuvo que soportar las presiones
    internacionales por las últimas ejecuciones del régimen en septiembre de 1975.
    A todo ello se unió el fin de las
    dictaduras en Grecia y Portugal y, sobre todo, la presión de Marruecos sobre el
    Sahara español que concluyeron con la movilización de la Marcha Verde de
    noviembre de 1975 (España acabó cediendo y entregando el Sahara a Marruecos).
    En este contexto de desmoronamiento del régimen, Franco moría el 20 de
    noviembre de 1975.



    D. EVOLUCIÓN
    DE LAS MENTALIDADES. LA CULTURA.
    El triunfo del franquismo supuso el
    fin de la Edad de Plata de la cultura española. Después de depurar los medios
    de comunicación y utilizarlos en su provecho como propaganda del régimen,
    pretendió restablecer la cultura católica y nacional tradicionalista, frente a
    la liberal y progresista etapa anterior. El pasado imperial se convirtió en la
    referencia histórica única, la victoria en la Guerra Civil fue objeto de
    representaciones arquitectónicas, escultóricas y pictóricas para ensalzar el
    nuevo régimen. Todo lo vanguardista fue rechazado.
    La educación, sobre todo durante la
    etapa autárquica, fue controlada por la Iglesia, incluida la Universidad, que,
    al igual que sucedió con los maestros republicanos, fue depurada. La censura
    eclesiástica se estableció sobre espectáculos, prensa y libros.



     A pesar de todo, a finales de los años
    cincuenta y, durante los sesenta, el férreo control fue relajándose. Algunos
    intelectuales como Laín Entralgo, López Aranguren, Julián Marías o Tierno
    Galván se manifestaron contra los planteamientos culturales de la dictadura.
    Algunas publicaciones periódicas como Revista
    de Occidente 
    o Cuadernos para el Diálogo intentaron superar la uniformidad
    ideológica que pretendía el régimen franquista.
    Durante los años sesenta, la dinámica
    editorial, favorecida por un cierto grado de aperturismo, permitió la
    publicación de obras de autores prohibidos hasta entonces como Ramón J. Sender,
    Max Aub o Antonio Machado. Y una hornada de nuevos autores publicaron obras con
    un claro signo desmitificador de la Guerra Civil: Miguel Delibes, Buero
    Vallejo, Torrente Ballester, Camilo José Cela, Blas Otero o Gabriel Celaya.



     En el arte, la arquitectura oficial
    decae ya en los años cincuenta, cuando penetran las corrientes racionalista y
    organicistas, coincidiendo con el boom turístico. Fisac abandona el oficialismo
    para ingresar en el art-brut y el empleo masivo de hormigón y
    vidrieras (dominicos de Alcobendas), Sáez de Oiza presenta un estilo más
    colorista (Torres Blancas, Madrid) o Coderch que introduce el organicismo en
    España (Torres Trade, Barcelona).



     A finales de los cincuenta irrumpen en
    España los Grupos, cuyo principal objetivo era adecuarse a las grandes
    tendencias que dominaban el arte mundial. El
    Paso
     apuesta por el
    expresionismo abstracto, Crónica incorpora el Pop Art, la Nueva Figuración da lugar al hiperrealismo (grupo
    Hondo) especialmente con la obra de Antonio López o el escultor Julio López. En
    el Minimalismo sobresale la escuela vasca con Oteiza
    y Chillida.



      En los últimos años de la dictadura se
    impone la cultura liberal a pesar de la hostilidad del régimen



     



     PEDRO LÓPEZ ARNEDO (PROFESOR DE HISTORIA DE ESPAÑA-IES MARGARITA SALAS)



     



     



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    26 Feb. 2012 
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    PEDRO LOPEZ ARNEDO (Profesor de Historia de España, IES Margarita Salas de Majadahonda).

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    26 Feb. 2012 

    1. Panorama general del reinado de Alfonso XIII. Intentos de modernización. El Regeneracionismo. Crisis y quiebra del sistema de la Restauración. La Guerra de Marruecos. La dictadura de Primo de Rivera.

    El 17 de mayo de 1902 el príncipe Alfonso fue declarado mayor de edad y accedió al trono, tras jurar la Constitución de 1876. El reinado de Alfonso XIII puede dividirse en 4 etapas: a) De 1902 a 1923: se mantiene el sistema político ideado por Cánovas, con intentos de renovación protagonizados por Maura y Canalejas. b) De 1923 a 1930: Dictadura de Primo de Rivera. C) De 1930 a 1931: fracaso del intento de volver a la monarquía constitucional.El sistema de gobierno previsto en la Constitución de 1876, es decir la doble confianza (aprobación de la corona y respaldo parlamentario) iba a permitir el creciente protagonismo del monarca ante la degeneración del proceso electoral que debía garantizar en teoría la representación nacional. El Palacio de Oriente sería pues el centro decisivo de la vida política.La persistencia del turno de partidos: que se había establecido en el reinado de Alfonso XII, y este turno se basaba en el falseamiento electoral, un partido ganaba las elecciones si el rey previamente le había encargado previamente formar gobierno, y así cada partido que convocaba las elecciones las ganaba. Pero este turnismo no funcionaba con facilidad por: la muerte de Cánovas y Sagasta hizo que no surgieran verdaderos líderes en los partidos tradicionales, el rey intervenía activamente en política y a veces por voluntad del monarca dimitía un gobierno, en las ciudades importantes no se pudo seguir falseando las elecciones y en el mundo rural el cacique local llegó a ganar tanta fuerza que siempre ganaba las elecciones fuera su partido el que las convocara o no. Todo esto ocasionó una gran inestabilidad gubernamental.Fuerte oposición al sistema político desde fuera del régimen de: los tradicionalistas (pretendientes carlistas que aunque vivían en el exilio tenían partidarios en Cataluña, País Vasco y Navarra y grupos católicos, en 1918 obtienen el mejor resultado electoral), Partido Nacionalista Vasco (fundado por Sabino Arana en 1895, basaban su ideología en un catolicismo radical, rechazo del liberalismo y en la defensa de la identidad vasca frente a la española, tenía dos tendencias una autonomista y otra independentista, tiene representación parlamentaria en el País Vasco-Vizcaya y Guipúzcoa- y Navarra, mejor resultado electoral en 1918), catalanistas (liberales y no independentistas, y desde 1917 se incorporan al gobierno de España, principal partido Lliga Regionalista de Prat de la Riba, que defendía la identidad nacional catalana y la federación de nacionalidades ibéricas, en 1907 se unió una coalición electoral con catalanistas, republicanos y tradicionalistas llamada Solidaridad Catalana. En 1914 (gobierno de Dato) se formó en Cataluña la “Mancomunitat” presidida por Prat de la Riba, y cuando muere este Francesc Cambó. El ala izquierda del catalanismo formó Esquerra Republicana de Catalunya, pero en 1931). Los republicanos (fracasan en el pronunciamiento de 1886 y desde entonces se dedican a la propaganda y a la participación electoral, el partido más importante fue el de Alejandro Lerroux ,Partido Radical, con apoyos en Barcelona, tras la dictadura de Primo de Rivera contará con mucha más fuerza). Los Socialistas (sus dos organizaciones era la sindical UGT y la política PSOE, su programa preveía la toma de poder por la clase trabajadora y la nacionalización de las empresas y hasta que llegara ese momento actuaría en el marco legal existente, formaba parte de la internacional socialista, las zonas de mayor afiliación socialista-siempre más el sindicato- será Andalucía, Madrid, Asturias y Vizcaya. Su principal líder y primer diputado obrero (1909) es Pablo Iglesias. Los socialistas promoverán la primera huelga revolucionaria en 1917, y su ala más radical, partidaria de la Revolución Bolchevique, constituirá el PCE en 1921. Anarquistas (España es el país de más arraigo de este movimiento, su proyecto consistía en colectivizar la propiedad y la supresión del Estado, que sería sustituido por asociaciones locales de trabajadores, en un primer momento fundaron la Federación de los Trabajadores de la Región Española disuelta en 1888, y en 1911 se constituyó la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), algunos grupos decidieron utilizar la violencia terrorista desde 1892, destacan atentados como el perpretado en Madrid en 1906 –Mateo Morral-. La CNT alcanza su mayor influencia desde 1919).El Regeneracionismo: tras el desastre del 98, existía la sensación de que España se había quedado atrasada respecto a otros países de Occidente y era necesaria una labor de modernización y se pensó primero en una renovación política que obligara a los gobiernos a afrontar los verdaderos problemas del país. El resultado sería la regeneración de España y a esta actitud se llamó Regeneracionismo, compartían tal pensamiento intelectuales como Joaquín Costa, empresarios o políticos como Antonio Maura y José Canalejas.Proyectos políticos modernizadores: el de Antonio Maura: durante el llamado gobierno largo del conservador Maura entre 1907 y 1909, este político: trató de incorporar a la política a los ciudadanos conservadores alejando a los caciques, por ello propuso una ley de administración local para que un tercio de los concejales fueran elegidos por las instituciones privadas locales, pero los liberales se oponen y fracasa, en cuanto al movimiento obrero creó el Instituto Nacional de Previsión y una ley de huelga, y un proyecto de ley antiterrorista que no triunfó porque restringía libertades como la de expresión y asociación.Proyecto de José Canalejas : Se llevó a cabo entre 1910 y 1912, que pretendió: impulsar una legislación social-reducción de la jornada laboral a nueve horas-, eliminó el impuesto de consumos, se suprimió la exención del servicio militar por pago de cuota, trató de aprobar una ley de control de las órdenes religiosas, conocida como “ley del candado”. La continuación de la Guerra de Marruecos le valió el enfrentamiento con las izquierdas que convocaron una huelga general en septiembre de 1911, consecuencia de la cual se ilegalizó la CNT, aumentando la conflictividad social y la violencia, de hecho en 1912 fue asesinado el propio Canalejas.Cómo crisis del sistema hay que destacar: la de 1909 insurrección de Barcelona en la llamada Semana Trágica, por querer, el gobierno, la consolidación de una zona de influencia en el Norte de Marruecos, aunque esta acción encontró una fuerte oposición local, y como consecuencia de choques armados cerca de Melilla el gobierno envió tropas de refuerzo, llamando a filas en Cataluña a jóvenes que ya habían cumplido el servicio militar, además sólo iban los jóvenes que no pagaban cuota, es decir las clases populares. Republicanos, anarquistas y socialistas convocan una huelga general de protesta y en Barcelona se convirtió en sublevación urbana, y los rebeldes fueron dueños de las calles durante una semana-“Semana Trágica”- fueron quemadas iglesias y conventos por los sublevados, y murieron más de cien personas, cuando se consigue derrotar a estos grupos, se acusa al pedagogo anarquista Ferrer Guardia de ser el líder de la protesta aunque su papel no había sido destacado, se le condena a muerte, la ejecución supuso una protesta a nivel nacional e internacional, lo que provocó que el rey pidiera la dimisión de Maura.La de 1917: En el verano de 1917 se produjo una compleja crisis política en la que el sistema político se tuvo que enfrentar a una insubordinación militar (Juntas de Defensa), a un intento de reforma constitucional protagonizado por los catalanistas (Asamblea de Parlamentarios para conseguir la autonomía de Cataluña-Cambó-) y a un intento por derribar a la monarquía (la huelga general de UGT y CNT en Barcelona, Madrid, Vizcaya y Asturias).El gobierno conservador de Eduardo dato logró salvar a la monarquía, pero los militares alcanzaron una influencia política que puso fin al predominio del poder civil establecido por Cánovas.Durante los años 1918 a 1921 se produjo en España una oleada de movilización obrera a lo que contribuyó: la fuerte subida de precios y la presión de los obreros para la subida de salarios, la esperanza de un cambio revolucionario que impusiera la igualdad a semejanza de la revolución de Rusia. Los protagonistas fueron fundamentalmente los anarcosindicalistas de CNT. Los principales conflictos, ya vistos en temas anteriores, fueron : el trienio bolchevique de Andalucía (ocupación de fincas y destrucción de cosechas), conflictos obreros de Barcelona (huelga anarquista en La Canadiense, lockouts de los empresarios y enfrentamientos CNT y Sindicatos Libres derechistas) y el pistolerismo en Barcelona.La Guerra de Marruecos: en 1921 se produce el desastre de Annual. El reino de Marruecos había quedado dividido a comienzos del siglo XX en dos zonas de protectorado, el sur para Francia y la franja costera, Rif, para España-zona que rodeaba a Ceuta y Melilla. Tras un tratado con Francia en 1912, nuestro país se lanzó a la ocupación efectiva del territorio adjudicado, esta misión la llevaba a cabo el general Fernández Silvestre, pero con un avance militar imprudente, siendo derrotado en Annual por las tropas rifeñas de Abd el Krim, donde es aniquilado el ejército español e incluso muere Silvestre. Se formó una comisión de investigación , y se comprobaron ciertas irregularidades en la organización de la campaña, lo que provocó una fuerte denuncia de las izquierdas, sintiéndose el ejército ultrajado por tantas críticas.

    La dictadura de Primo de Rivera: (1923-1930): el 13 de septiembre de 1923, con el respaldo de un amplio sector del ejército y la anuencia de gran parte de la sociedad, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, encabezaba un golpe de Estado que ponía fin al sistema constitucional. Al mismo tiempo publicaba un Manifiesto “Al País y al Ejército españoles” enumerando los problemas a resolver (separatismo, terrorismo, inmoralidad política, guerra de Marruecos etc.) y algunas medidas para resolverlos, entre los generales que le apoyaban estaban: Cavalcanti, Berenguer en Madrid o Sanjurjo en Zaragoza. El rey, convencido hace tiempo de que los gobiernos constitucionales no podían resolver los problemas de España, aceptó el golpe, al igual que la opinión pública, ante el desprestigio en el que había caído el sistema político. Las primeras medidas de la Dictadura fueron: se intentó erradicar el caciquismo: suspendiendo a ayuntamientos y funcionarios corruptos, el gobierno elige a los concejales y alcaldes y se publica un estatuto municipal en 1924 que da cierta autonomía a los ayuntamientos pero no se pone en práctica, se restableció el orden público con actitud enérgica, se debilita a la CNT, se crea el Somatén Nacional, se toman medidas contra el catalanismo, prohibiéndose el uso  público del catalán. Pacificó el Rif , primero trató de negociar con Abd el Krim, que había proclamado la república del Rif tras Annual, y ante la negativa de este, decidió, ayudado por Francia, realizar una campaña militar conjunta, iniciada con el desembarco de Alhucemas (1925) y que terminó con la derrota de los rifeños y el destierro de Abd el Krim por parte de los franceses, con esto se pacificó totalmente la zona.

     La Dictadura, en un primer momento, concibió la supresión temporal del sistema constitucional, constituyendo un Directorio Militar, presidido por Primo de Rivera, y que una vez resueltos los problemas podrían volver los civiles al gobierno, pero más tarde, en 1925, el general  decidió institucionalizar el régimen, constituyendo un Directorio Civil de gobierno, dando paso a antiguos políticos como Calvo Sotelo, Yanguas Mesía, se creó un partido político sin un programa definido pero contrario al liberalismo, este era la Unión Patriótica, y en sustitución de las Cortes se creó una Asamblea Nacional Consultiva, basada en la representación corporativa de sectores representantes de la Administración, de la Unión Patriótica y de entidades económicas y culturales, pero no llegó a tener influencia. La política económica estuvo encaminada a promover la producción nacional mediante la intervención directa del estado que fue proteccionista e intervencionista, se invirtió en la construcción de embalses y carreteras, pero se limitó la iniciativa privada y aumentó el gasto y con ello se incrementó el déficit del Estado y se mantiene el déficit comercial, se produce un desarrollo industrial y los valores de la Bolsa se triplican . Se crea un nuevo Estatuto Provincial, modificándose incluso algunos límites provinciales. Su política social tuvo un doble objetivo: favorecer la paz social y de proteger a los trabajadores. Se creó una organización corporativa en todos los sectores de la industria basada en comités paritarios de patronos y trabajadores encargados de arbitrar las disputas laborales. Los socialistas estaban bien representados en ellos, y defendieron bien los intereses de los trabajadores, por lo que líderes socialistas destacados como Largo Caballero y Julián Besteiro colaboraron con la dictadura.

     De la Dictadura a la República: A pesar de algunas conspiraciones contra la Dictadura, de políticos-Maciá, Weyler o Romanones (sanjuanada)-, Primo de Rivera se mantenía en el poder, pero cuando más avanzaba más sólo se quedaba. En enero de 1930, el general comprobó que ya no tenía el apoyo del rey ni de la cúpula del ejército. Alfonso XIII encomienda entonces el gobierno al general Berenguer con la misión de retornar a la normalidad constitucional, pero contaba con la oposición de intelectuales-caso de Ortega y Gasset-, los partidos políticos monárquicos se habían debilitado, ningún partido ofrecía una salida a la situación política, el rey estaba desprestigiado y salvo los republicanos que proponían un programa de renovación, el régimen estaba acabado. En agosto de 1930 se firma el Pacto de San Sebastián entre líderes de Acción Republicana, como Manuel Azaña, Alejandro Lerroux del Partido Radical, catalanistas, un exministro liberal monárquico: Niceto Alcalá Zamora, que veían en la República la única solución. Unos meses después llegaron también a un acuerdo con los socialistas, para que apoyarán y participaran en un futuro gobierno provisional que presidiría Alcalá Zamora. Se produce la insurrección de Jaca a favor de la República, de los capitanes Galán y García Hernández, que el gobierno controló. El gobierno de Berenguer pretendía celebrar elecciones a Cortes, pero la mayoría de las fuerzas políticas se negaron a participar, porque se pedían Cortes Constituyentes, Berenguer dimite en febrero de 1931 y le sustituye el almirante Juan Bautista Aznar quién decidió posponer la elecciones a Cortes y empezar por las elecciones municipales, sondeando de esta forma la opinión del país, las elecciones se celebran en Abril de 1931 y ganan los republicanos, el rey saldrá de España y el 14 de Abril se proclama la II República en Madrid.


    2. La Segunda República. La Constitución de 1931. Del Bienio Reformista al Radical-Cedista. La Revolución de 1934. Las elecciones de 1936 y el Frente Popular. Política de reformas y realizaciones culturales: 

     En abril de 1931, el gobierno del almirante Aznar, en el que se integraron políticos liberales y conservadores, para volver a la normalidad constitucional, convoca elecciones municipales, los republicanos plantearon aquellas elecciones como un plebiscito entre monarquía y república. Monárquicos, liberales y conservadores basaron su campaña electoral en la identificación de la república con amenaza revolucionaria. Pero el que a los republicanos los encabezara Niceto Alcalá Zamora, liberal y católico, resulta tranquilizador para los electores. Los resultados generales de esas elecciones, no se conocieron con exactitud, pero sí se llegó a saber que los republicanos triunfaron aplastantemente en la mayoría de las ciudades importantes. El gobierno reconoció la derrota y una multitud republicana ocupó las calles de Madrid y Barcelona. En Madrid se forma un Comité revolucionario, ante cuyo ultimátum, el rey, enemigo de toda violencia, decide suspender el poder real y salir del país. Se forma un Gobierno Provisional presidido por Alcalá Zamora y se proclama la República el 14 de Abril de 1931, forman parte de ese gobierno: Largo Caballero, Miguel Maura, Casares Quiroga y Manuel Azaña, entre otros.

     Problemas que aborda el Gobierno Provisional: Política Laboral, dirigida por Largo Caballero: jornada laboral de ocho horas, contratación de los vecinos del municipio donde se realizaba la tarea. Política militar: Azaña, trata de reducir el número de oficiales del Ejército y facilitar el retiro de los militares que no se identificaran con la República, y hace que juren fidelidad a la misma o pasen al retiro. Nacionalismos: los nacionalistas catalanes encabezados por Francesc Maciá habían proclamado una “República Catalana dentro de la República federal española” a cambio de la renuncia a esto, se les concede un gobierno autónomo y un Estatuto de Autonomía. La política de orden público, la dirigió Maura, lo más graves problemas fue la ocupación de algunas fincas, pero sobre todo la quema de conventos en algunas ciudades como Madrid, que el gobierno no pudo contener, con lo que los católicos se mostraron muy descontentos. Inmediatamente se convocaron elecciones para Cortes Cosnstituyentes, mediante sufragio universal de los varones mayores de 23 años; antes de celebrarse las elecciones-finales de junio- hubo grandes problemas de orden público(quema de conventos en Madrid, huelga de la telefónica, amenazas de la derecha que obligaron a promulgar una Ley de Defensa de la República. Las elecciones alcanzaron una participación del 65% del electorado y dieron la mayoría de los escaños a socialistas (PSOE, de Julián Besteiro, Indalecio Prieto y Largo Caballero), y los republicanos ( Acción Republicana-más tarde Izquierda Republicana- de Manuel Azaña, Partido Radical  Socialista de Marcelino Domingo), Partido Comunista (La Pasionaria y Santiago Carrillo, Esquerra Republicana de Cataluña de Maciá y Companys)-estos eran los partidos de izquierdas- y al centro – Partido Radical de Alejandro Lerroux- y el Partido Progresista de Niceto Alalá-Zamora. Mientras que los de la derecha (monárquicos, carlistas, Partido Agrario, Acción Popular de Jose Mª Gil Robles, este partido en 1933 sería el eje de la CEDA-Confederación Española de Derechas Autónomas-, en 1933 Jose Antonio Primo de Rivera fundará Falange Española. A estos partidos de derechas se les unirá, otros, también de derechas pero autonomistas: Lliga Regionalista de Catalunya y el PNV que en 1933 adoptó una postura más hacia la izquierda.

     Constitución de 1931: en el debate constitucional las cuestiones más polémicas fueron: las autonomías regionales, la propiedad y la separación Iglesia-Estado. El político que más influyó en la redacción de la Constitución fue Manuel Azaña, y el resultado fue la ruptura de la coalición que sostenía el Gobierno Provisional-desde el Pacto de San Sebastian- y la dimisión de Alcalá-Zamora y su sustitución por Azaña.

     La nueva constitución se realizó con el acuerdo de republicanos de izquierdas, socialistas y algunas concesiones a Esquerra Republicana de Catalunya. Sus características son: constitución democrática en la que se reconocen todos los derechos y libertades de los ciudadanos, España es un estado integral, compatible con la autonomía de municipios y regiones, con bandera roja-amarilla y morada y como idioma oficial el castellano, el Jefe del Estado es el presidente de la República, el poder legislativo lo tienen las Cortes, unicamerales, elegidas por sufragio universal masculino y femenino (las mujeres votan por primera vez en 1932), el poder ejecutivo lo tiene el presidente del Gobierno con la confianza de las Cortes y el presidente de la República.  La justicia aplicada por los jueces independientes, se reconoce la autonomía de las regiones que lo solicitaran mediante la aprobación de un Estatuto: Cataluña, y más tarde el País Vasco. Se respeta la propiedad pero se establecía la expropiación forzosa por utilidad social, con indemnización, si no dispusiera otra cosa una ley votada por mayoría absoluta de las Cortes. Es de destacar el anticlericalismo de las Cortes, estableciéndose que el Estado no podía ayudar económicamente a la Iglesia, la orden de los jesuitas sería disuelta y las demás órdenes religiosas no podrían ejercer la industria, el comercio ni la enseñanza (atacando a la enseñanza privada católica).

     El Bienio Reformista ( 1931-1933): cuando dimitió Alcalá Zamora se acordó mantener la coalición con un gobierno presidido por el jefe de Acción Republicana, Manuel Azaña, los Radicales de Lerroux salieron poco después del gobierno y durante estos dos años Azaña encabezó una coalición de republicanos y socialistas que sostenía el gobierno; Alcalá Zamora será el presidente de la República. Este gobierno emprendió una política de reformas que pretendían transformar las estructuras del Estado y de la sociedad, lo que provocó una fuerte oposición, fueron atacados desde la derecha (pronunciamiento fracasado del general Sanjurjo en agosto de 1932) y desde la izquierda (movimiento revolucionario anarquista en la zona industrial del Llobregat en enero de 1932). Los problemas a los que se enfrentó la república de izquierdas son: El problema religioso: teniendo como base la separación de la Iglesi y el estado se promulgaron medidas y leyes de extinción del presupuesto de clero y culto y el sometimiento de las órdenes religiosas a una ley especial, disolución de la Compañía de Jesús y confiscación de sus bienes, matrimonio civil, divorcio y secularización de cementerios, prohibición de la enseñanza a las órdenes religiosas (fallo de previsión porque el Estado no tenía capacidad para hacerse con el equipamiento de estas aulas). Todo esto significó una situación de constante oposición entre Iglesia y República, como quedó patente en la expulsión del país del cardenal Segura, primado de España, pero la iglesia intentó intervenir en política mediante el partido Acción Popular.

    La enseñanza y la cultura: la República se enfrentó al elevado índice de analfabetismo (más del 30% de país) y la falta de escolarización del 50 % de la población en edad escolar. Hubo proyectos interesantes en el campo educativo como: la Institución Libre de Enseñanza, la Junta de Ampliación de estudios (modernización de la Universidad, ampliación de centros y alumnos de bachillerato) e importantes realizaciones en el campo cultural (bibliotecas ambulantes, misiones pedagógicas).

    El problema militar: El ejército, abiertamente monárquico, podía representar un peligro contra la República, por su tradición golpista, mediante la Ley Azaña de abril de 1931 –ya mencionada- se pretendía conseguir un régimen militarizado por la vía pacífica y terminar con el exceso de oficialidad.

    En cuanto al problema regional: tras la autonomía de Cataluña, otras regiones con fuerte sentimiento autonomista eran el País Vasco y Navarra, el Pais Vasco o Euskadi encontró cierta paralización por la dificultad de negociación entre el PNV abiertamente católico y el gobierno de izquierdas, no fue aprobado hasta 1936. Otras regiones, a lo largo del período republicano iniciaron estudios y proyectos para conseguir la autonomía, estas fueron: Valencia, Galicia, Baleares, Andalucía y Aragón).

    La cuestión social: la situación económica de la España republicana era: incidencia de la crisis económica de 1929, que repercutió en la disminución de la producción minera y el estancamiento de la industria textil y siderúrgica. De ahí que el paro obrero constituya uno de los elementos dominantes en el panorama social, no sólo del Bienio, sino de todo el período republicano. Durante el Bienio reformista, se aprobaron leyes laborales (Largo Caballero era el ministro de Trabajo) como: de jornada máxima, contratación laboral, de jurados mixtos, de accidentes en la agricultura, de regulación del derecho de huelga. Los sindicatos en la cuestión social, tuvieron dos grandes líneas de actuación: la revolucionaria de la CNT (una violenta de sabotajes, huelgas y ocupaciones de fincas y fábricas, encabezada por la FAI- Federación Anarquista Ibérica- y otra más pacífica de Angel Pestaña y Juan Peiró, ), en UGT estaba una postura pacífica, de participación y colaboración con los republicanos y otra más revolucionaria que se sentía amenazada por los avances anarquistas en la afiliación obrera. 

    El problema agrario: la reforma agraria fue discutida en las Cortes durante 1932 y aprobada como contestación al pronunciamiento de Sanjurjo. El Gobierno provisional había promulgado durante 1931 varios decretos, encaminados a evitar una posible insurrección en el campo y a preparar la reforma agraria: congelación de arrendamientos, jornada laboral de 8 horas, métodos de contrataciónde trabajadores). La Ley de Reforma Agraria  establecía la expropiación con indemnización de las grandes fincas que no fuesen cultivadas directamente por sus dueños, así como las incultas y las de regadío no regadas. Las tierras de la nobleza y la de los participantes en el levantamiento de Sanjurjo fueron confiscadas sin indemnización. Para llevar a cabo la redistribución de las tierras se creó el Instituto de Reforma Agraria, del que dependían las juntas provinciales y las comunidades de campesinos, los problemas que se encontraron para realizar su labor fueron la falta de datos sobre la calidad de la tierra y las tierras propiedad de un mismo dueño, además de la oposición de los terratenientes, lo que provocó lentitud en la reforma, justo lo que no querían los campesinos sin tierra.

      En enero de 1933 algunos campesinos del pueblo gaditano de Casas Viejas se sumaron a la ocupación de fincas de perfil anarquista, se llevó a cabo una dura represión-se fusiló y se disparó contra trece campesinos- y el gobierno mostró poco interés por aclararlo, la coalición de gobierno se tambaleó y en septiembre de 1933 Azaña dimite y Alcalá Zamora decide convocar nuevas elecciones, comenzará el Bienio Radical-Cedista.

     El Bienio Radical-Cedista, (1933-1935): predominan las derechas, por lo que sus enemigos lo llamarán “El bienio negro”. Se celebran elecciones en 1933 y la ley electoral primaba a las candidaturas triunfantes en cada circunscripción por lo que resultaba más útil formar coaliciones, los socialistas concurrieron en solitario al igual que los republicanos de izquierdas. Los resultados fueron: las derechas obtienen 200 escaños, de los que 115 correspondían a la CEDA, que no se había definido como republicana, 104 escaños lo obtuvo el Partido Radical de centro y el PSOE tenía 58. El gobierno debía ser para la CEDA, pero Alcalá Zamora tenía reservas por la actitud antirrepublicana de la CEDA y decide darle su confianza al partido de Lerroux (Radical), con el apoyo parlamentario de la CEDA (Gil Robles, prefería esperar y que su grupo fuera adquiriendo experiencia política parlamentaria para luego llegar al poder). Pero en octubre de 1934 Alcalá Zamora encargó a Lerroux la formación de un gobierno en el que se integrarán tres ministros de la CEDA. La respuesta de algunos sectores de la izquierda fue la insurrección (Revolución de 1934): la UGT declaró la huelga general, que fracasó; en Cataluña, Companys proclamó el Estado catalán dentro de la República federal española, pero el gobierno dominó rápidamente la situación, en Asturias hubo un movimiento revolucionario de mayor envergadura entre mineros, pues se unieron UGT y CNT y fueron necesarias dos semanas para sofocarlo, con intervención del ejército de África. El gobierno aprovechó para hacer las reformas que pretendía: el Estatuto de Cataluña fue suspendido, se promulgó una ley de reforma de la reforma agraria-suprimió las expropiaciones, las medidas anticlericales se suspendieron. Ante las consecuencias de la crisis económica mundial que el gobierno no supo o pudo hacer frente, y un escándalo de corrupción que afectó a dirigentes del partido Radical, hizo que dimitiera Lerroux y que Alcalá Zamora, al no querer que la república quedara en manos de Gil Robles, convocará para febrero de 1936 nuevas elecciones-bajo un gobierno presidido por Portela Valladares-.

     Las elecciones de 1936 y el gobierno del Frente Popular: hundidos el Partido radical y las candidaturas de centro promovidas por el gobierno de Portela, en realidad se enfrentan las derechas, pero no coaligadas, salvo la CEDA, y las izquierdas –coaligadas en el Frente Popular, al modelo francés, de republicanos de izquierdas, socialistas y comunistas, Esquerra Republicana de Catalunya, con el apoyo electoral de anarquistas, al frente se sitúa Azaña-.  El 34 % del electorado votó al Frente Popular, el 33% a los partidos de derechas, el 5% al centro y el 27 % se abstuvo. El nuevo gobierno, presidido por Azaña, fue exclusivamente republicano, los socialistas en principio no participaron. Después las Cortes destituyeron a Alcalá Zamora, y Azaña fue nombrado presidente de la República y Casares Quiroga, presidente del gobierno, medidas de este gobierno fueron: los condenados por la revolución de octubre de 1934 fueron amnistiados, se reanudó el Estatuto de Cataluña y Companys fue nuevamente elegido presidente de la Generalitat, se inicia la tramitación parlamentaria del Estatuto Vasco, se reactivó la reforma agraria. Pero se dispara la conflictividad social y la violencia política, las derechas y las izquierdas radicales primero y luego arrastran a grupos menos radicales se enfrentan en las calles, hay asesinatos premeditados, ataques vandálicos a edificios religiosos o sedes de organizaciones de derechas; represalias de los militantes de Falange;  los socialistas del sector de Largo Caballero pensaban que la revolución estaba cerca y que la violencia era um medio para alcanzarla. Se prepara un golpe de estado militar y los medios políticos democráticos lo intuyen. El 12 de Julio pistoleros carlistas o falangistas asesinan al Teniente Castillo –Guardia de Asalto republicano- en Madrid, el 13 de Julio es asesinado en Madrid, por pistoleros socialistas y miembros de la Guardia de Asalto el diputado de derechas José Calvo Sotelo. La conspiración militar en torno a Sanjurjo, exiliado en Portugal y al general Mola, apoyados por oficiales jóvenes y otros generales como Franco, Goded, Queipo de Llano etc., se sublevan contra el gobierno de la república, primero en Melilla el 17 de Julio y el 18 de Julio en la Peníncula, comenzaba la Guerra Civil. 

     La cultura española, desde finales del siglo XIX, con la Generación del 98, vive ahora la llamada Edad de Plata: la ciencia experimentó un resurgimiento a lo que contribuyó la Junta de Ampliación de estudios en la que muchos investigadores mejoran su formación en el extranjero, se construye como un centro avanzado de formación la Ciudad Universitaria de Madrid, que aunque se inicia por iniciativa del rey, va culminando ahora, en Literatura está la Generación del 27 con escritores de la talla de Lorca, Alberti, Gerardo DFiego, Salinas, o pintores como Picasso, Dalí y Miró, escultores como Pablo Gargallo, o arquitectos como Jose Luis Sert fundador del GATEPAC…


    3. La sublevación militar y el estallido de la guerra civil. El desarrollo de la guerra: Etapas y evolución de las dos zonas. La dimensión política e internacional del conflicto. Las consecuencias de la guerra:

     La sublevación militar  se inició en Melilla y a partir del 18 de Julio se extendió a casi todo el territorio peninsular: la insurrección triunfó en Galicia,  Castilla  y León, Álava, Navarra y parte de Aragón (mirar mapa de la página 283), en el Sur  sólo triunfó en Sevilla y Cádiz. Las autoridades republicanas mantuvieron el control de Madrid, Este y Sur peninsular y una franja aislada en la cornisa cantábrica, desde Asturias hasta Guipúzcoa. 

     

     Los sublevados contaron con el apoyo de buena parte de los mandos militares, pero fracasaron en media España (en las principales ciudades fracasaron), pero contaban con la parte del ejército más preparado-el ejército de África- mandado por el general Franco(Dragon Rapide) y las fuerzas de seguridad se dividieron entre los leales a la República y los que apoyaban a los sublevados. Además las organizaciones obreras de izquierdas (socialistas, comunistas y anarquistas) que se resistieron al golpe y que el gobierno de José Giral les entrega armas, se hacen con el dominio de muchas localidades e inician la revolución, se forman milicias revolucionarias y desde ese momento el alzamiento deriva en Guerra Civil. Mientras que la zona republicana las unidades militares se desintegran, y toman el poder los voluntarios de izquierdas que con mucha moral de combate son eficaces en el medio urbano, carecen de estructura de mando para combatir en campo abierto, las instituciones republicanas dejaron de ser efectivas y las revolucionarias impusieron la colectivización de tierras y fábricas y ejercieron la represión en la retaguardia, el gobierno dirigía oficialmente la administración pero no controlaba los comités y milicias locales en los que se integraban fuerzas del Frente Popular, CNT y FAI pero sin predominio total de una sola fuerza, incluso en una localidad, por ejemplo en Cataluña gobernaba Esquerra Republicana pero en la calle lo hacía CNT, los socialistas y los comunistas catalanes se unieron en un solo partido –Partido Socialista Unificado de Cataluña-PSUC- que pronto adoptó una orientación comunista, en las provincias castellanas y andaluzas fieles a la República, PSOE y UGT protagonizan la revolución, en Aragón oriental anarquistas catalanes colectivizan las propiedades, pero en Vizcaya y Guipuzcoa el PNV impide que se tomen medidas revolucionarias y se persiguiera a la Iglesia-gobierno de José Antonio Aguirre-. Los Comunistas del PCE, minoritarios hasta entonces, se oponían a la rápida colectivización y perseguían un acuerdo de las clases medias a nivel nacional y con las democracias a nivel internacional para luchar contra el fascismo con el que identificaban a los militares sublevados, y que las milicias obreras debían pasar a un nuevo Ejército Popular con una fuerte disciplina.  En septiembre de 1936 se trata de reconstruir el Estado republicano y apartar las milicias y comités, para ello se constituirá un nuevo gobierno presidido por Largo Caballero y que integraba a todas las fuerzas que luchaban contra los sublevados, incluso los anarquistas. Aunque se mantienen las instituciones republicanas: Constitución de 1931, sus disposiciones se ignoran a nivel local, en Cataluña se formó un gobierno similar , presidido por Companys, con participación de la CNT, PSUC y los comunistas disidentes del Partido Obero de Unificación Marxista-POUM-.En la zona insurgente o nacional, en cambio, todo quedó bajo control de las autoridades militares, los voluntarios civiles-carlistas y tradicionalistas, falangistas) se sometieron a la disciplina militar. Las unidades del Ejército de África pudieron cruzar el estrecho de Gibraltar, con ayuda de aviones alemanes enviados por Hitler. Una vez en la Península, Franco lanzó una ofensiva desde Andalucía que le dejaría a las puertas de Madrid.

     En los primeros meses de la Guerra Civil hubo quizá más muertes en la retaguardia que en el frente. Inicialmente las víctimas de ambos bandos fueron asesinadas sin ningún tipo de juicio, eran detenidas o se les sacaba de la cárcel, se les conducía a un lugar apartado y se las fusilaba (este era conocido como “dar el paseo”) , en el bando republicano esto lo realizaban las milicias revolucionarias, e incluso en Madrid estas milicias crearon centros de detención propios “las checas” y de noche a sus detenidos los asesinaban. En el bando nacional o sublevado, las autoridades tenían mayor control, pero ya desde el comienzo el general Mola hablaba del empleo del terror. La represión de los nacionales se prolongó en la postguerra (unas 40000 personas murieron a manos de los republicanos y 140000 a manos de los nacionales, pero incluyendo las ejecuciones de postguerra), la represión se usó como arma de guerra para debilitar la voluntad de resistencia del enemigo, como venganza, como limpieza para crear una España nueva y como persecución religiosa (mueren más de 6000 religiosos).

     Las operaciones bélicas: la estrategia de Franco en la primera etapa de la guerra se centró en el rápido avance desde Sevilla hacia Madrid, pero cuando las sucesivas batallas en torno a Madrid mostraron la solidez de la resistencia republicana, optó por una nueva estrategia, no lanzó grandes ofensivas capaces de decidir la guerra en pocos meses, sino que optó por una guerra lenta y metódica ocupación del territorio enemigo. El ejército de la República, a pesar de ser más débil no se resignó a una estrategia defensiva, sino que lanzó ofensivas contra Teruel y el Ebro y las contraofensivas del general Franco en el territorio que decidió el enemigo fueron las que decidieron la suerte de la guerra: Batallas en torno a Madrid: desde octubre de 1936 el Ejército del Sur lanzó el asalto sobre Madrid, pero se encontró con una resistencia firme de las milicias madrileñas, y la presencia de unidades bien equipadas y la llegada del material soviético y de los primeros voluntarios de las Brigadas Internacionales hicieron fracasar el ataque, las batallas más importantes fueron las del el Jarama y la más famosa de Guadalajara-donde fracasan las tropas italianas aliadas de Franco-. Campaña del Norte: Franco se centró tras el fracaso de Madrid, en conquistar el aislado núcleo del Norte, el mando del ejército del Norte era de Mola, la campaña comienza en la primavera de 1937 atacando Vizcaya (bombardeo de Guernica por parte de la Legión Condor alemana, aliada de Franco) y concluyó en octubre con la toma de Asturias. El ejército republicano no pudo reforzar este frente, aunque lanzó ofensivas en otros para aliviar la presión, pero Franco conquistó una de las principales zonas industriales de España. Batalla de Teruel y la Contraofensiva de Franco: a finales de 1937 los republicanos atacaron Teruel y tras dura batalla tomaron la ciudad, la contraofensiva de Franco, apoyada por la superioridad de medios que le proporcionaba la ayuda extranjera italo-alemana, produjo el hundimiento del frente republicano y en abril de 1938 las tropas nacionales alcanzan el Mediterráneo por Vinaroz (Castellón). La batalla del Ebro y la caída de Cataluña los suministros soviéticos recibidos a través de Francia permitieron a los republicanos lanzar en agosto de 1938 su última ofensiva. Fue la batalla más dura de la guerra y supuso un desgaste terrible para las tropas republicanas, a pesar del triunfo inicial, los nacionales consiguieron rechazarlos y ello le permitió a Franco lanzar en diciembre una ofensiva contra Cataluña, y a comienzos de febrero de 1939 sus tropas llegan a la frontera francesa.

     Si hablamos de etapas dentro de la Guerra Civil, tras el alzamiento debemos establecer 3 fases o etapas: La primera se extiende desde el inicio de las operaciones hasta el final de la batalla de Guadalajara, en marzo de 1937, último intento del ejército sublevado por controlar Madrid y acabar la guerra, siendo Navarra y Sevilla los centros difusores del alzamiento y como objetivo inmediato la toma de Madrid, aunque fue el general Mola, destinado en Navarra, quien había organizado el movimiento de rebeldía, siempre se pensó que su mando natural sería el general Sanjurjo, por lo que al morir este en accidente aéreo al comienzo de la guerra, ésta se desenvolvía sin mando unificado para los nacionales. Fue decisivo el paso del ejército de África, que desde Andalucía, donde Queipo de Llano consolidó su dominio, subió por Extremadura hacia Talavera, desde donde Franco decide ir en socorro del alcázar de Toledo (Moscardó). Mientras tanto desde Navarra se envían columnas hacia Somosierra, Zaragoza y Guipúzcoa, y de Valladolid sale una columna que llega al alto del León en Guadarrama. En septiembre enlazan por Gredos quedando unificados en un solo bloque, siendo entonces cuando se elige a franco como mando único (1 de Octubre de 1936). Los combates alcanzan la provincia de Madrid y se produce el contraataque republicano, apareciendo por primera vez armamento y asesores soviéticos. Desde primeros de noviembre se inicia la batalla por Madrid, que dura cinco meses y en la que se inscriben las del Jarama y de Guadalajara, que fueron un revés para los sublevados y provocan la prolongación de la guerra. Estas dos batallas se planearon como maniobras envolventes al quedar fijado el frente en la Ciudad Universitaria de Madrid, y en ellas jugó un papel importante la ayuda extranjera. La República cuyo gobierno había abandonado Madrid instalándose en Valencia, y que había dejado una Junta de Defensa de Madrid presidida por el general Miaja, mostró una inesperada resistencia.

     Los años 1937 y 1938 constituyen el tramo central de la guerra que partiendo del equilibrio de fuerzas se va resolviendo a favor de los sublevados. Desde abril de 1937 Franco va ocupando la cornisa cantábrica (Vizcaya, Santander, Asturias) contando con la ayuda extranjera, patente en el bombardeo de Guernica el 24 de abril. Para aligerar la presión sobre el norte, la República abre los frentes de Brunete y Belchite. 1938, año crucial: los republicanos inician la campaña de Teruel a fin de evitar una nueva presión sobre Madrid por Guadalajara. Franco recupera Teruel, el Maestrazgo y por Vinaroz llega al Mediterráneo cortando la zona republicana en dos áreas separadas. Por el norte del Ebro establecen el frente en el Noguera-Segre y seguidamente el ejército nacional ocupa Valencia. Es entonces cuándo los republicanos cruzan el río por Mequinenza (julio de 1938) y se produce la fase más sangrienta de la batalla del Ebro, en el que las tropas republicanas sufren un grave descalabro.

     Hay una tercera fase que culmina con la descomposición política de la República. El 23 de diciembre de 1938 Franco inicia la ofensiva final contra Cataluña. Barcelona es ocupada el 26, con lo que la República sólo controla el Centro y Sureste de la Península. Las fuerzas republicanas se escinden: unos quieren resistir hasta enlazar con una hipotética guerra mundial y otros pactar con Franco la rendición –Sucesos de Madrid protagonizados por el coronel Casado- Franco se niega a negociar con Casado y el Consejo de Defensa. Madrid cae el 28 de marzo de 1939, y más tarde el resto del sureste. El 1 de Abril se da por terminada la Guerra (parte de Guerra: “Cautivo y prisionero el ejército rojo…”).

     Evolución de ambas zonas: En la España republicana: tras producirse el alzamiento se hizo cargo del gobierno José Giral, pero a los dos meses fue sustituido por Largo Caballero de lo que ya hemos hablado. Durante los meses de julio y agosto del 36 el gobierno Giral promulgó varios decretos de signo reformista, cuya realización fue continuada por el gobierno de Largo Caballero: transformación de la Guardia Civil en Guardia Republicana, la incautación de las industrias y las tierras abandonadas por sus dueños (reforma agraria), se nacionalizan las líneas férreas, compañías eléctricas, CAMPSA y algunos bancos. Las Cortes reunidas en Valencia en noviembre de 1936-por el inminente ataque a Madrid de los nacionales- otorgan el Estatuto de Autonomía al Pais Vasco. Ya hemos hablado de la revolución espontánea iniciada por CNT y FAI e incluso por miembros socialistas. Pero al ser sustituido el gobierno de Largo Caballero por el del socialista Juan Negrín en mayo de 1937 (por la liquidación del POUM en Barcelona), fue suprimida la colectivización de la tierra de Aragón y se tendió a construir un Estado fuerte, capaz de hacer frente al ”Estado nacional “antagónico.  El ascenso de Negrín produjo un frenazo en la actuación revolucionaria y el poder pasó a manos de los socialistas moderados, sobre los cuales tuvo lugar un proceso de influencia comunista creciente, al mismo tiempo que se eliminó a la extrema izquierda; esta actitud se debió, por un lado, a la necesidad de ayuda exterior, que sólo recibía de la Unión Soviética (Comité de No Intervención) y por otro, Negrín trató poner en manos del gobierno el control económico, con el fin de conseguir un mayor rendimiento que repercutiese en el desarrollo de la guerra, y por ello se intentará hacer respetar la propiedad privada frente a las colectivizaciones. Ante los reveses de la guerra su gobierno se fue disolviendo.

     

     La España Nacional, en los primeros momentos del alzamiento se constituyó en Burgos una Junta de Defensa, formada por militares y presidida por el general Cabanellas, pero pronto advirtió la necesidad de unificar el mando político y militar para poder continuar con éxito la guerra. La Jefatura del Estado recayó en manos del general Franco, que fue designado también el 1 de octubre Generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire. Poco después el nuevo estado es reconocido por Alemania, Italia, Portugal y El Vaticano. Durante una primera etapa en la que Salamanca hizo de capital, la guerra fue la única preocupación, pero en febrero de 1938 quedó constituido un gobierno con varios ministros civiles en Burgos, que se constituiría en capital, ya hasta el final de la guerra. Se inicia entonces una labor administrativa y legislativa del Estado Nacional, tomando como base los principios ideológicos de Falange Española, cuyo fundador había sido fusilado por los republicanos al comienzo de la guerra. Las disensiones entre los miembros de Falange (Manuel Hedilla) habían sido resueltas mediante el decreto de unificación de abril de 1937, que unía en un solo bloque político a falangistas, carlistas, monárquicos y cedistas –FET de las JONS- bajo el mando único del Jefe del Estado. La primera realización legislativa del estado nacional fue el Fuero del Trabajo (marzo de 1938), en el aspecto religioso fueron anuladas todas las leyes anticlericales del régimen republicano(matrimonio civil, divorcio, restauración de los jesuitas) y se estructuraron las bases de la política social dentro de la doctrina de la Iglesia Católica. De gran trascendencia fueron la creación del Servicio Nacional de Reforma Económica y Social de la Tierra, que hizo que todas las tierras expropiadas por el IRA volvieran a manos de sus antiguos propietarios; y la Ley de prensa que establecía unos principios básicos de censura.

     La intervención extranjera: La guerra civil tuvo un origen interno, pero no tardó en internacionalizarse, España no contaba con una industria militar capaz de suministrar el armamento moderno necesario y ambos bandos buscaron este suministro en el extranjero, esto provocó una fuerte resonancia en Europa por el contenido ideológico de la Guerra Civil española, en un momento en el que el mundo estaba precisamente al borde de otra guerra, también de corte ideológico (II Guerra Mundial), el resultado de todo ello fue que las potencias fascistas (Italia y Alemania) apoyarán a Franco y la Unión Soviética (comunista) lo hará con la República. Mientras que las potencias democráticas Gran Bretaña y Francia promovieron un pacto de no intervención para preservar la paz. A pesar de que el gobierno francés era del Frente Popular no quiso suministrar armas, si lo hizo el gobierno italiano y el alemán. La Unión Soviética decidió enviar armas y asesores a la república, mientras que la Internacional Comunista se apresuró a reclutar en todos los países combatientes voluntarios que formaron las Brigadas Internacionales, a la que se une la Brigada Lincoln de USA, la respuesta alemana fue incrementar la ayuda propia y la italiana, se mandan tropas como la Legión Cóndor alemana o el Corpo Truppe Volontarie italiano. La ayuda soviética venía por mar tras una larga travesía, estando expuestos a los ataques de la marina franquista o de los submarinos italianos, y en el verano de 1937 Stalin suprimió los envíos directos, pero en el otoño se encontró una alternativa utilizando unos mercantes fletados por el partido comunista francés, y trasladados clandestinamente hasta España, de esta forma ayudó el gobierno francés. Aunque la proximidad de la guerra europea, dejó a la República sin suministros desde el verano de 1938.

     El final de la República y las consecuencias de la guerra: con la toma de Madrid y el reconocimiento del nuevo estado por París y Londres, Azaña desde Francia, presenta su dimisión como presidente de la república, todos los Jefes militares, a pesar de Negrín, reconocen que la guerra estaba perdida, a los comunistas se les acusaba de querer dominar la República. Tras el fracaso del golpe de Casado en Madrid, los principales líderes republicanos emprendieron el camino del exilio, mientras que la ofensiva final concluyó el 1 de Abril con el triunfo de Franco, a miles de combatientes republicanos les esperaba la implacable represión de los vencedores, otros el exilio y luego la Guerra Mundial. Se calcula que casi 500000 personas entre refugiados, militares y civiles, mujeres y niños, cruzaron la frontera francesa entre enero y febrero de 1939, algunos otros lograron escapar de la represión por barco en los últimos momentos; en 1940 había unos 270000 presos políticos en las cárceles franquistas. Había muerto en acciones durante la guerra el 1% de la población española. Los paseos en la España republicana y los tribunales en la nacional fueron instrumentos de persecución política que tiñeron de odios, penas y desgracias la vida durante la guerra y posteriormente. El general franco se convirtió en el nuevo jefe del Estado y estableció un sistema político dictatorial como caudillo de España. La guerra había acabado con los deseos regeneracionistas anteriores y España se convirtió en un Estado totalitario. Comenzaba la España franquista.



        PEDRO LOPEZ ARNEDO (IES MARGARITA SALAS).



                              




     

     


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    12 Feb. 2012 

    1. Transformaciones económicas. Proceso de desamortización y cambios agrarios. Las peculiaridades de la incorporación de España a la Revolución Industrial. Modernización de las infraestructuras: el impacto del ferrocarril:

    -A lo largo del siglo XIX España intenta realizar, trabajosamente, una transformación económica que no acaba de cuajar. El modelo de la Revolución Industrial, con sus profundas transformaciones económicas y sociales, no logra arraigar en todo el país. En el aspecto agrario se afronta la desamortización de la tierra que, si bien acaba con el viejo sistema de las “manos muertas”, no desemboca en la creación de una agricultura moderna. Las infraestructuras si fueron modificadas pero no se sacó mucho rendimiento para promover el desarrollo económico y social.

    -En la evolución económica de España hasta 1914, podemos distinguir tres períodos, que modificarán la economía, pero que no le harán llegar a los niveles europeos de la época, así  tenemos: primer período: 1800-1830: se frena el crecimiento de la segunda mitad del siglo XVIII debido a la interrupción del comercio con América, la disminución de la producción agraria y el frenazo del crecimiento de la población por la guerra, a partir de 1820 se inicia una lenta recuperación. 1834-1874 : la política económica oscila entre el proteccionismo de la burguesía industrial catalana y el liberalismo de la oligarquía terrateniente castellana y andaluza que beneficiada por las desamortizaciones trata de convertir a España en un gran productor de cereales para el mercado europeo, abriendo el país a la producción industrial y al capital (para crear el ferrocarril y explotar los recursos mineros) de los países industriales de Europa. La política comercial fue en general proteccionista. Las leyes arancelarias de 1841 y 1849 favorecieron los intereses de los industriales catalanes y los terratenientes castellanos cultivadores de trigo. Sólo durante el Sexenio Democrático se intentó una política liberal con el Arancel Figuerola en 1869. Pero la Restauración vuelve al proteccionismo con la Ley Arancelaria. Pese a los problemas de deuda Pública, en este período se crearon el Banco de España(1856) que sustituye al Banco Español de San Fernando y desde 1874 quedó configurado como banco de monopolio de emisión del papel moneda. En octubre de 1868 se adoptó la peseta como nueva unidad del sistema monetario. Tercer período: 1875-1914: nace una importante siderurgia en el País Vasco, crisis cerealística por la competencia de Rusia y América, crisis vitivinícola por la filoxera y pérdida del mercado cubano importante para el textil catalán, por lo que para proteger el mercado interior español se ponen aranceles. Hacia finales de siglo se forma un sector bancario importante en manos de financieros españoles(banco de Vizcaya, Español de Crédito e Hispanoamericano), crece la industria siderometalúrgica y aparecen las primeras plantas de producción eléctrica aunque también hay un lento crecimiento de la población, que además se dedica mayoritariamente a la agricultura y una estructura industrial arcaica por lo que se habla de revolución industrial fracasada.

     España entre 1914 y 1936 es un país ambiguo desde el punto de vista económico y social, 1915 se experimenta un desarrollo del sector industrial y financiero debido a la repatriación de capitales de Cuba sobre todo a la entrada de capital extranjero –francés, belga, británico y alemán- y la acumulación de beneficios producto del aumento de las exportaciones y la subida de precios como consecuencia de la I Guerra Mundial-se crea con ello por ejemplo el banco Central y se compran por inversores españoles empresas de capital extranjero que operan en nuestro país-aumenta desde 1900 hasta los años treinta un 50% la renta nacional de los españoles.

     Si analizamos la agricultura de aquellos momentos, siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, observamos que vivió una profunda reforma basada en la abolición del régimen señorial, la supresión de los mayorazgos y las grandes desamortizaciones de Mendizábal y Madoz.

     La tarea de desvinculación y supresión del mayorazgo y los señoríos territoriales y jurisdiccionales comienza con el Decreto de 1798, vigente hasta 1813, eliminando el poder señorial enajenando sus señoríos y/o mayorazgos por venta, la ley de 6 de agosto de 1811 que suprime los privilegios y el vasallaje y leyes posteriores como la de Desvinculación de 1820 y 1835 que completan totalmente este proceso. Junto a este tenemos el que supone la apropiación por parte del Estado de tierras, edificios y otro tipo de bienes que estaban amortizados y eran propiedad del clero, municipios o entidades de beneficencia y que una vez nacionalizados se sacan a subasta pública, aunque también se hacen repartimientos y roturaciones arbitrarias que tras la apropiación indebida pasan a propiedad plena. La evolución de la desamortización abarca desde 1769 a 1924, aunque leyes desamortizadoras de nuestro interés son las de Soler (1798),Mendizábal(1836) y Madoz(1855). La desamortización del progresista Mendizabal(ministro de Hacienda y Presidente del Consejo de Ministros)inició la desamortización de los bienes y tierras eclesiásticas e incluso supresión de órdenes religiosas, y vendiendo en subasta pública tales bienes. Sus objetivos eran: pagar la deuda pública del Estado y conseguir fondos para la guerra carlista, ampliar la base social del liberalismo con los compradores de los bienes desamortizados (el clero apoyaba a los carlistas, al menos en el Norte) y crear una clase agraria de propietarios. Los resultados: no solucionó el problema de la deuda pública, el liberalismo ganó adeptos pero también enemigos entre los católicos, aumentó la diferencia entre campesinos ricos y pobres, los compradores fueron nobles y burgueses. La Iglesia perdió poder económico y tuvo que ser subvencionada por el estado. La última gran desamortización fue la de Madoz en 1855, afectó a las tierras de los municipios y, sus resultados fueron: arruinó a los ayuntamientos y con ello a la instrucción pública que estaba a su cargo, no solucionó la deuda pública y perjudicó a los vecinos más pobres que no pudieron aprovechar libremente las tierras comunales. Consecuencias de todo ello  fue el afianzamiento de Hacendados, medianos y pequeños propietarios agrícolas, apareciendo terratenientes de nuevo cuño, las pequeñas tierras fueron adquiridas por habitantes de localidades próximas y las de mayor tamaño y valor cayeron en manos de personas más ricas que vivían en las ciudades. Atendiendo a la distribución geográfica, en la parte meridional la desamortización acentuará la concentración de la propiedad mientras que en la zona septentrional predominarán las explotaciones medias y pequeñas. No obstante la revolución de los cultivos se hará a largo plazo, aunque aumenta la producción y levemente la productividad con el uso desde 1870 de abonos químicos, mejor selección de tierras e integración de mercados. Las mejoras técnicas no llegarán hasta el siglo XX con la industrialización del entorno, sistema crediticio, electrificación, red de comunicaciones más completa, mejora en los canales de comercialización, maquinaria agrícola y expansión del regadío. La producción española se basa en los cereales, la vid y el olivo a los que se unirá los cultivos de huerta especialmente: naranja, patata, maíz o remolacha azucarera.

    -La industria y los recursos mineros-para el caso español- será la característica del sistema productivo capitalista. Se puede establecer 1825 como el momento en el que se inicia en nuestro país la industria moderna(antes artesanía), en la que destacaron el sector textil y el metalúrgico, pero también el sector alimenticio, químico o papel, cuyas características serían: lento crecimiento, aunque la producción se duplicará en el período 1830-1860, escasez de carbón y materias primas, atraso tecnológico y dependencia del capital exterior, falta de articulación del mercado interior caracterizado por las dificultades de comunicación y el bajo poder adquisitivo de la población, todo ello unido a la pérdida del mercado colonial, destrozos de la Guerra de la Independencia y a la inestabilidad política. La industria se sitúa en Barcelona y su entorno(textil), la siderurgia en Vizcaya, y en menor medida Asturias y Cantabria y Marbella. Y otros centros de mucha menor actividad son: Madrid, Sevilla, Valladolid y Tarragona. Algunos historiadores, como Nadal, hablan del fracaso de la Revolución Industrial española por tales factores. En cuanto a la minería se basaba en la riqueza de los yacimientos, la mano de obra barata y la llegada de capital extranjero (facilitada con la Ley de Minas de 1868 y los aranceles librecambistas de 1869), los factores de este auge, además de los mencionados, son la rápida expansión de la tecnología del acero-convertidor Bessemer- y las minas vizcaínas y cántabras están cerca de los puertos. Se fundaron compañías que construyeron ferrocarriles mineros, instalaciones de lavado y concentrado, muelles de carga etc. Destaca fundamental la actividad minera e industrial de la zona de Avilés a Irún por los yacimientos de hierro y carbón, muy importantes hasta su agotamiento, que en algunos casos fue muy rápidamente. En la minería de carbón destacan también León, zonas de Ciudad Real y Córdoba, cobre de Río Tinto en Huelva, hay yacimientos también de estaño, plata, plomo etc.

    -Las infraestructuras se modernizan, por ejemplo el ferrocarril, el primer ferrocarril español se inauguró en Cuba entre La Habana y Bejucal, y en la Península la línea Barcelona-Mataró en 1848 y Madrid-Aranjuez en 1851 entre otras. Las red se configuró de una forma radial partiendo de Madrid y éste sistema se completará con ramales que van uniendo las provincias. Tras la promulgación de la Ley General de Ferrocarriles en 1855 tuvo lugar un verdadero “boom” del ferrocarril. En 1866 la red alcanzó los 5145 kilómetros de extensión. Fue el capital francés el que más invirtió en estas obras, lo que apenas impulsó la industria nacional, compañías ferroviarias (luego en el siglo XX aparecerá RENFE) serán la CMZA (Compañía de Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante) y la Compañía del Norte (Compañía de los Caminos de Hierro). Los otros nudos de comunicación del país lo constituirán las carreteras que tras el esfuerzo del siglo XVIII, ahora se añaden los puentes de hierro y el hormigón armado, las líneas de diligencias y las postas-los vehículos eran bueyes, caballos etc.-con la llegada del siglo XX la circulación de automóviles y luego camiones requerirá otro tipo de requerimientos técnicos y legales-matriculación y reglamentación de la circulación-. La aparición de las navieras de muchos barcos de transporte requiere la adecuación de los puertos con fondeaderos, muelles y dragados, diques artificiales e infraestructuras del antepuerto.

    2. Transformaciones sociales. Crecimiento Demográfico. De la sociedad estamental a la sociedad de clases. Génesis y desarrollo del movimiento obrero:

    Para comprender todo este período vamos a partir de la Demografía: en buena parte de los países del mundo occidental, el aumento demográfico fue unido al proceso de modernización económica, en España éste fue más lento que aquel y como consecuencia será el desequilibrio entre recursos y población, que impulsará a la emigración interior y exterior. En el siglo XIX, parte del excedente de población de la periferia marítima emigra preferentemente hacia América y el Norte de África, mientras que las provincias del interior lo hacinen mayor número a determinadas ciudades emergentes costeras (Barcelona, Bilbao, Valencia) y Madrid.

     La inmensa mayoría de los españoles del siglo XIX eran de un pueblo, los pueblos eran diferentes, por ejemplo en el Norte la población era dispersa de labradores propietarios, en torno al Duero y Ebro los pueblos eran pequeños de labradores, divididos en ruedo, tierras comunales, baldíos, ejidos o de propios. En las líneas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir los pueblos eran grandes y abundaban los jornaleros. En Levante y las islas los pueblos eran medianos. La vida de la comarca era la que contaba para los vecinos, y sobre todo las españolas jamás salían de ellas. En cuanto las ciudades que eran cabeceras de partido, de comarca y sede de distrito electoral, las ciudades emergentes eran las costeras con puerto importante como Barcelona, Bilbao, Valencia, San Sebastián y otras interiores como Madrid, Valladolid y Zaragoza.

    Hacia finales del siglo XIX es el momento de las grandes urbanizaciones(-Ensanches-Plan Cerdá en Barcelona y Castro en Madrid-Ciudad Lineal de Arturo Soria-).

     Existe un crecimiento demográfico lento, por ejemplo en el siglo XVIII la población crece en unos tres millones y en el siglo XIX siete, este siglo es la época de la Transición Demográfica y la modernización supone la caída de la mortalidad, disminución de la natalidad y el paso al ciclo demográfico moderno. El crecimiento de la población se hizo posible por el mantenimiento de unas tasas de natalidad bastante altas y una disminución, lenta de la mortalidad infantil. Todo ello desemboca en una emigración interna, corriente de carácter centrífugo de las zonas centrales e interiores a la periférica marítima debido a: crecimiento económico mayor en estas áreas costeras, mejor abastecimiento alimenticio y despoblamiento del interior. En cuanto a la emigración exterior, en la primera mitad del siglo XIX es prohibida pero se liberaliza desde 1853, es una emigración de hombres jóvenes y solteros que trabajan en el campo y que al menos saben leer y escribir, la mayor emigración será hacia las nuevas repúblicas americanas y los levantinos hacia el Norte de África, Argelia en concreto. Llegado el siglo XX la esperanza de vida de los españoles era de 35 años en 1900 aumentando a 50 años en 1930 y todavía nos encontramos en el períod de Transición Demográfica, teniendo en cuenta que el descenso de la mortalidad está unido a la prosperidad: mejor alimentación e higiene, viviendas más salubres, mejoras en el suministro de agua y alcantarillado y más atención médica. Particularmente elevada, es en nuestro país la mortalidad infantil(antes de cumplir 1 año morían dos de cada diez niños en 1900 y 1 de cada diez en 1930), la mortalidad catastrófica fue desapareciendo, aunque destacan: última gran hambruna en 1887, cólera en 1885 y la gripe de 1918. Son importantes también la tuberculosis y las enfermedades gastrointestinales. El número medio de hijos por mujer a comienzos del siglo XX era de cinco, y la natalidad desciende muy lentamente, lo que hace que el crecimiento vegetativo sea muy alto, pasó de 18 millones la población en 1900 a 23 millones en 1930. En 1900 casi siete de cada diez españoles vivían en municipios de menos de diez mil habitantes y solo uno de cada diez vivía en ciudades. La emigración exterior fue importante hasta la I Guerra Mundial y con la crisis de 1929 se produce en muchos casos la expulsión y el retorno de inmigrantes españoles de América.

      Si ahora nos fijamos en los grupos sociales y el movimiento obrero en el siglo XIX debemos concluir diciendo que dos grupos sociales sustentan las actividades de la nueva economía la burguesía de los negocios y los trabajadores o proletariado de las nuevas industrias, además del campesinado (jornaleros) y otras personas que viven en las ciudades y se dedican al servicio doméstico, mozos de almacén o de cuerda etc. La burguesía de los negocios lo que les define es el espíritu de empresa, existe una burguesía periférica vinculada a la industria y al comercio, en su mayoría viven en Barcelona y en ciudades portuarias como Málaga, Sevilla, Cádiz, Valencia, Alicante o Bilbao. Hay otra burguesía interior vinculada a las finanzas, la agricultura y el comercio y en menor medida a la industria en ciudades como Madrid, Valladolid, Córdoba, Murcia o Jerez. A finales del siglo XIX aparecerá el burgués financiero y empresario industrial., en Cuba y Puerto rico en donde España tenía fuertes intereses económicos y algunos burgueses españoles están vinculados con la oligarquía azucarera y cafetera y la redistribución comercial, en España se llamarán “indianos” algunos de ellos de baja condición social en sus comienzos. Al iniciarse el siglo XX imperaba en España una gran desigualdad social, que se manifestaba en el nivel de la renta, en el prestigio social y en el estilo de vida. Esta situación, combinada con la difusión de ideologías igualitarias, dio lugar a una intensa conflictividad social.

     Las familias con título nobiliario conservaban una notable influencia social y política, en parte por su vinculación a la corte, a sus filas se iban incorporando personajes destacados del ejército, la política y los negocios, que eran ennoblecidos por el rey. El desarrollo económico enriqueció a las familias relacionadas con los negocios más prósperos, y estas familias solían enlazar entre ellas por medio del matrimonio y a menudo jugaban un importante papel político. En Cataluña, por ejemplo, surgió una importante y rica burguesía interesada por las nuevas tendencias artísticas y culturales, Françesc Cambó es el hombre representativo. Otro gran núcleo de gran burguesía surgió en Vizcaya, donde prosperaban las familias que controlaban las empresas mineras, siderúrgicas y de construcción naval así como la gran banca como los Urquijo y los Ibarra. En Andalucía y Castilla las grandes fortunas estaban ligadas a la propiedad de la tierra. Algunos personajes con título nobiliario destacaron también en los negocios, como fue el caso del conde de Romanones.

     El sector medio de la sociedad era un grupo muy heterogéneo, dividido por su condición urbana o rural, por la orientación política conservadora, liberal o republicana, por las diferencias regionales y por la distinción entre las clases medias tradicionales, integradas por pequeños propietarios y comerciantes, y las nuevas clases medias, integradas por profesionales como los médicos, los ingenieros y los abogados (éstos con un papel destacado en política).

     En España, a pesar de importantes núcleos obreros industriales y mineros la inmensa mayoría del proletariado es rural, al menos en el siglo XIX. La población obrera se concentra en unos pocos lugares como Barcelona y su comarca-sector textil-, Málaga, Oviedo y Cádiz y comienzan a despuntar: Santander, Vizcaya, Valencia y Sevilla, aunque por sus mineros también sobresalen Almería, Murcia, Ciudad Real, Huelva y Jaén. El proletariado o los obreros lo forman: el artesanado urbano e inmigrantes del campo en la ciudad que comienzan a trabajar en las fábricas, sirvientes urbanos y trabajadores en los comercios y marineros mercantes; si tenemos en cuenta que el movimiento obrero es la actividad social y política encaminada a mejorar la situación de los trabajadores, hasta la década de 1860 predomina el sindicalismo mutualista(gremios, montepíos, cofradías) en 1839 se reglamenta las asociaciones de ayuda mutua e irán apareciendo en Barcelona la Asociación Mutua de Obreros de la Industria Algodonera que pretendían alcanzar a parte del socorro mutuo, una mejora de salarios y el derecho a la asociación, la primera federación de sindicatos data de 1854 es la llamada:”Unión de Clases” y la primera huelga general para impedir la introducción de nuevos telares mecánicos se produce en el verano de 1854, mucho antes ya se habían quemado telares en la fábrica Bonaplata de Barcelona. Los partidos políticos que apoyaban a los obreros eran el Progresista, Demócrata y el Republicano. Los jornaleros recurrían al motín como fórmula de protesta, destacan el de Morón y El Arahal en 1857 o el de Loja cuatro años después. Desde 1869 se introduce el anarquismo en Barcelona, Madrid y Valencia, próximos al anarquismo de la AIT, a finales de 1870 aparecerá la Federación Regional Española, anarquista y a pesar de las prohibiciones del gobierno Sagasta esta ideología cala hondo entre los trabajadores españoles, desde esa prohibición socialistas y anarquistas se separan en nuestro país..Durante la Restauración el obrerismo pasa a la clandestinidad hasta 1887 que se aprueba la Ley de Asociaciones, los socialistas deciden participar en el sistema político para cambiarlo desde dentro, y así se crea el Partido Socialista Obrero Español bajo la dirección de Pablo Iglesias y la Unión General de Trabajadores, con fuerte influencia en Madrid, Levante, Castilla y el Norte de España. En Barcelona imperaba el anrcosindicalismo o el obrerismo cristiano. La ilegalización del anarquismo desde 1874 les obligó a la clandestinidad y a la imposición de ideas radicales, usando la propaganda por el hecho-terrorismo-, en 1881 aparecerá el gran sindicato anarquista: Federación de Trabajadores de la Región Española(FTRE) que pretendía una revolución anarquista sustituyendo al Estado, la crispación también llegó al campo, fundamentalmente en Andalucía Occidental aparecen grupos clandestinos  que quemaban cosechas y amenazaban a los propietarios, es la organización La Mano Negra. A finales del siglo XIX hay una cadena de atentados sangrientos contra los empresarios textiles de grupos anarquistas, bombas en lugares públicos-bomba contra Alfonso XII, bomba del Liceo entre otras-.Todo ello, más el aumento de la afiliación a sindicatos y partidos obreros hizo que desde principios del siglo XX el Estado se preocupara por la cuestión social y se aprobarán leyes de accidentes de trabajo, protección de las mujeres y niños, de descanso dominical, de huelga, de seguros sociales, de duración de la jornada. Pero en 1917 una crisis política unida a una huelga general de la UGT y la CNT (Confederación Nacional del trabajo, creada en 1911) quisieron forzar al gobierno para hacer concesiones a los trabajadores y para derribar a la monarquía, pero los apoyos desiguales hicieron que fracasara. También en 1917 y ante la revolución Rusa en nuestro país comienza a gestarse la creación del Partido Comunista , siguiendo los dictados de la Internacional Comunista. Durante los años de 1918 a 1921 se produjo en España una oleada de movilización obrera de una gran intensidad, a ello contribuyó la fuerte subida de precios que hizo que los trabajadores presionaran para la subida de sus salarios, los protagonistas fueron CNT (que experimentó una gran afiliación) y UGT, y las zonas más implicadas fueron los bastiones anarquistas de Cataluña y Andalucía y los socialistas de Madrid, Vizcaya y Asturias, destacando el llamado “trienio bolchevique” en Andalucía en la que los jornaleros andaluces quemaron cosechas, hicieron huelgas generales e invadieron fincas, conflictos obreros en Barcelona, como los de La Canadiense, y la fuerte violencia de la CNT y los años de pistolerismo (asesinato del presidente del gobierno Eduardo Dato por parte de los anarquistas), violencia extrema en Barcelona por parte de anarquistas, Sindicatos Libres-derechista- y autoridades. Finalmente recordar que la mujer española estaba en una situación de inferioridad legal respecto al varón, tenía un nivel de educación menor y apenas tenía acceso al trabajo fuera del hogar y si lo tenía su salario era menor al del hombre, incluso en un mismo trabajo. En los años 20 y 30 del siglo XX la situación empieza a cambiar, comienza con la autorización de la mujer al empleo en la administración del Estado y a utilizar ropas más acordes con sus gustos, y las costumbres comenzaron a liberarse, aunque sólo era el comienzo de la remota liberación de la mujer.

    3. Transformaciones culturales. Cambio  de mentalidades. La educación y la prensa:

    La cultura española del siglo XIX se caracteriza por la influencia de las corrientes culturales europeas, por la difícil convivencia entre tradición y progreso, por el elevado analfabetismo y el escaso interés por la cultura y la ciencia.

                Destaca la irrupción del krausismo como modelo de pensamiento. Se trataba de un sistema filosófico formulado por los alemanes Christian Krause y Heinrich Ahrens, e introducida en España por el profesor Julián Sanz del Río hacia 1874. Pronto se formará un grupo en el que se encontraban Giner de los Ríos, Bartolomé Cossío, Canalejas, Fernando de Castro, Rafael Altamira, Salmerón y Azcárate. Su ideología se basaba en la primacía de la razón, la defensa de la libertad de conciencia, el culto a las ciencias experimentales, liberalismo y tolerancia, moral austera, importancia de la disciplina y del cumplimiento del deber individual, optimismo en la naturaleza humana, anticlericalismo y espiritualismo de carácter místico-panteísta que condujo a buscar la presencia de Dios en la naturaleza, la más auténtica manifestación divina.

                Pensaban también que la falta de libertad había impedido el desarrollo de la ciencia en España, culpando a la intolerancia católica y a la Inquisición el haber deformado a los españoles hasta convertir nuestro país en un cuerpo enfermo, sufriendo por esto duros ataques del clero.

                Propugnaban la incorporación de las mujeres a la enseñanza, la europeización del país, la reforma de las costumbres y la confianza en la acción educativa y pedagógica para superar la ignorancia.

                La principal obra del krausismo fue la creación en 1876 de la “Institución Libre de Enseñanza” en Madrid, a la que se añadió en 1907 la “Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas”.

                Por su parte, el positivismo impulsó la incorporación de los modernos métodos científicos al estudio de los fenómenos sociales, dejando de lado las especulaciones metafísicas del pasado. Fueron aplicados a los estudios sociológicos (Azcárate), antropológicos (Antonio Machado Álvarez) e historiográficos (Altamira).

                El darwinismo también penetró entonces. En 1877 Darwin fue nombrado profesor numerario de la Institución Libre de Enseñanza, siendo González Linares el encargado de difundir sus teorías, provocando numerosos ataques de la Iglesia.

     A lo largo del siglo XIX se van estableciendo en Madrid los museos nacionales: Museo del Prado(1819), Museo Naval, Museo Arqueológico Nacional y Museo Nacional de Etnología, la Biblioteca Nacional y las bibliotecas provinciales, municipales y academias.

      LA EDUCACIÓN.

                    Tras el Sexenio Democrático, un periodo en el que había existido una amplia libertad de cátedra, la Restauración significó el establecimiento de una rígida censura contra cualquier manifestación antimonárquica o contra el dogma católico. Esto hizo que algunos catedráticos fundaran la Institución Libre de Enseñanza, con una pedagogía de vanguardia.

                Fuera de este islote, se mantuvo la enseñanza tradicional, basada en métodos anticuados y poco críticos y sometida a la vigilancia estricta de la Iglesia católica. Más de 50,000 religiosos y religiosas se dedicaban a la enseñanza, sobre todo en Primaria, donde apenas intervenía el Estado.

                La enseñanza secundaria se ceñía a 50 institutos repartidos por todo el territorio, destinados a los hijos de familias con posición acomodada.

    Esta situación del sistema educativo provocó un gran atraso en el desarrollo científico y la investigación., manteniéndose una mentalidad atrasada y tradicional en las clases dirigentes del país.Pero al margen de del sistema público de enseñanza, se emprendieron iniciativas, de alcance limitado pero de gran interés pedagógico y social. Hay que destacar a la Institución Libre de Enseñanza, fundada en 1876 con el fin de aplicar los principios del Krausismo. Su principal fundador fue Francisco Giner de los Ríos, catedrático de Filosofía del derecho de la Universidad Central de Madrid que había sido apartado de su cátedra. Frente a los tradicionales métodos memorísticos la Institución Libre de Enseñanza propugnaba una educación integral y activa, que incorporaba nuevas materias y actividades, como la educación física, el canto, las excursiones…, todo ello en un ambiente de tolerancia y libertad de opinión. Aunque fue una institución minoritaria de la que sólo se beneficiaron los hijos de una pequeña burguesía intelectual, sus planteamientos ejercieron  una gran influencia en la cultura de su tiempo e incluso posteriormente. 

    También fue meritoria la labor de “Los círculos católicos obreros” o “Las escuelas del Ave María”, creadas en Granada por iniciativa del padre Manjón, aunque con carácter religioso se fundamentaba en la educación activa y tenía planteamientos pedagógicos innovadores y se orientó a los sectores marginados, en especial a los niños de la comunidad gitana.

    También los partidos obreros llevaron a cabo una lucha contra el analfabetismo. El PSOE creó “Las casas del pueblo” y los anarquistas propiciaron la lectura de periódicos como “Tierra y libertad” y crearon escuelas, destacando “La escuela moderna” dirigida en Barcelona por Ferrer Guardia.A pesar de las carencias en los años 30 del siglo XX sólo 8 de cada 10 varones adultos no sabía leer ni escribir. Es de destacar también la Junta de Ampliación de Estudios que hizo que científicos e intelectuales españoles se formaran en las universidades extranjeras más avanzadas, al igual que el ambiente cultural que sobresalía en la Residencia de Estudiantes madrileña donde concurrieron grandes genios como Dalí, Lorca o Buñuel.

         LA PRENSA.

                    Fue uno de los principales vehículos de expresión y creación de estados de opinión y de difusión de las corrientes culturales europeas. A través de la prensa se dieron a conocer las obras de los principales escritores e intelectuales y, sobre todo, los acontecimientos más destacados de la época.

                Ya tuvo una resonante importancia durante el Trienio Liberal, llegándose a publicar más de medio centenar de periódicos. Sin embargo, es a partir de los años 30 cuando la prensa adquiere una dimensión nacional. En la época isabelina destacan diarios como “La Época”, “La Iberia”, “El Clamor Público” o “La Democracia”, a través de los cuales se difunde el liberalismo.

                Desde los años 60, la madurez y el pluralismo de la prensa española se manifiesta en la aparición de un nuevo tipo de periódicos de información general, como “El Imparcial” o “La Correspondencia de España” y de nuevas publicaciones de prensa especializada y de revistas ilustradas como “La Ilustración Española y Americana” de 1869.

    Pero a pesar de estas iniciativas hacía 1900 la proporción de analfabetos ascendía a casi  las  dos  terceras  partes  de  la  población, y hasta ese mismo año no se creó el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Esta alta proporción de analfabetos hacía  que  la  prensa  siguiera  siendo  un  producto  para  minorías  pero  que  cada  vez adquiere más importancia. Además de su labor cultural la prensa representaba la lucha ideológica entre conservadores y progresistas. Entre la prensa conservadora destaca “La Vanguardia” en Barcelona. En 1905 nace el diario “ABC” que empleará el fotograbado por primera vez. En cuanto al progresismo destaca el “trust” que englobaba “El Heraldo de Madrid”, “El Liberal” y “El Imparcial”. Más tarde en 1917 nacería “El Sol”. En cuanto a las revistas merecen ser citadas “La Pluma” dirigida por Manuel Azaña, que luego sería director de la revista “España” en 1923, año en que surgía también “La revista de Occidente” de Ortega y Gasset

     LAS MANIFESTACIONES LITERARIAS Y ARTÍSTICAS.

     Distinguimos en el siglo XIX dos periodos separados por el Sexenio Democrático. En el primero el romanticismo histórico, impulsado por la influencia de Chateubriand y Walter Scott, da lugar a un romanticismo tradicionalista y antiliberal en las obras de Alberto Lista y Agustín Durán. El romanticismo liberal aparecerá hacia 1834, influido por la obra de Víctor Hugo, siendo sus principales representantes Larra, Martínez de la Rosa y José de Espronceda. Tendrá también un componente regional como ocurre con la Renaixença catalana.

                A mediados de siglo se impone el realismo, representado por las obras costumbristas de Fernán Caballero. No obstante el Romanticismo continuará tanto en la obra de Bécquer como en la de Rosalía de Castro.

                La arquitectura compaginó elementos modernistas (ensanches de Barcelona y Madrid) con la historicista (neoclásico, neogótico, neomudéjar). La escultura mantuvo viva la tradición neoclásica en la obra de Bellver, Querol o Benlliure. La pintura fue más rica y variada. El neoclasicismo dio pasó a los románticos Alenza y Lucas. El realismo tiene en Madrazo, Martí y Ansina a sus principales representantes con escenas de la vida cotidiana. Hacia mediados de siglo se impone el academicismo de tipo histórico, destacando Eduardo Rosales, Gisbert, Pradilla y Mariano Fortuny.

                El segundo periodo el realismo se impone en su vertiente naturalista, destacando Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas “Clarín”, Valera, Blasco Ibáñez o Pardo Bazán que nos muestran una España urbana y rural desde un punto de vista crítico.

                Entre los años 1898 y 1914 triunfan las tesis modernistas de los hombres de la generación del 98 y del regeneracionismo.

                Se produce en el ámbito musical un auténtico afán nacionalista, inspirado en la riqueza del folklore: Sarasate, Albéniz, Granados, Turina y, sobre todo, Falla y Rodrigo.

                El arte de finales del siglo XIX tiene en el arquitecto catalán Antonio Gaudí el máximo exponente de la arquitectura modernista. En pintura destaca Casas, Rusiñol, Nonell, Zuloaga y un joven Picasso. También se puede hablar de un arte de exaltación del regionalismo en autores como Pinazo y Sorolla (Valencia), Romero de Torres (Andalucía) o Zubiarte y Arteta (País Vasco).

      A principios del siglo XX se impone la arquitectura funcional, los escultores Macho, Julio González y Gargallo desarrollan los “ismos” y Picasso y Gris iniciarán el cubismo.

    A parte de las figuras ya mencionadas no debemos olvidar a Santiago Ramón y Cajal científico de origen aragonés conocido por sus investigaciones sobre las neuronas que obtiene el premio Nobel de Medicina en 1906, y como ensayistas a Miguel de Unamuno (“Del Sentimiento Trágico de la Vida”) y a José Ortega y Gasset (“La rebelión de las masas”) y en la Literatura del siglo XX asistimos a la época de plata con escritores como: Valle Inclán (esperpentos), Blasco Ibáñez, Pío Baroja, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, García Lorca o Rafael Alberti.


    PEDRO LOPEZ ARNEDO(Profesor de Historia de España-IES Margarita Salas-Majadahonda-Madrid-)

     


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